"...Yo no mato a nadie, tú no matas a nadie,
él no mata a nadie, nosotros matamos a todos,
vosotros nos matáis, ellos se entrematan solos..."

"Crucifixhim" 1947
Roberto Matta


Reseña biográfica


Poeta, novelista y dramaturgo hispano-mexicano nacido en Paris en 1903, nacionalizado español desde los veinte años.
Hijo de padre alemán y madre francesa, residió en España desde los once años cuando sus padres se instalaron en Valencia
huyendo de la guerra. Desde muy joven mostró gran interés en la vida cultural y política de España, vinculándose con
importantes personajes de la vanguardia. Afiliado al partido socialista desde 1929, participó activamente en campañas políticas, publicó algunos escritos en diversos medios periodísticos, y sirvió como agregado cultural de España en Paris en 1937.
Su obra poética se inició en 1923 con la publicación de "Momentos", seguida de "Los poemas cotidianos". En 1939, a raíz de la guerra civil, se exilió en Francia pasando por varias cárceles y campos de concentración, siendo deportado a Djelfa, en 1942.
A finales de ese mismo año logró huir a México, país en el que vivió el resto de su vida. El "Diario de Djelfa", publicado años más tarde, es el producto de su estancia en Argelia.
En la década del 50 viajó por Estados Unidos y algunos países de Europa, y sólo en 1969 se le permitió regresar a España, donde logró recuperar parte de su biblioteca personal que se encontraba en la Universidad de Valencia. A su regreso a México continuó
con la actividad literaria, produciendo la parte más valiosa de su obra.
La "Antología traducida" 1963-1972 reúne una importante parte de poesía, continuada con "Versiones y subversiones" 1971, y finalizada con su libro póstumo "Imposible Sinaí" 1982, en el que reúne en torno al conflicto árabe-israelí de 1967, un conjunto de poemas que denuncian y examinan la problemática de dicha guerra.
Tras un corto viaje a España, falleció en México el 2 de julio de 1972.©

De "Poemas cotidianos" 1925
Absorbió...
Almendros en flor...
Linda sonata...
Por qué gustaré...
Se contonea y danza...
Tu seno...
De "Diario de Djelfa" 1979
Cuestión bizantina
Odio y amor
Simún
Verano
Lamentos del Sinaí 1982
Ali Fakum Nazzar - Dice el hombre: dulce...
Anónimo -Destruiste mi casa...
Anónimo hebreo - ¿Sabrá alguien qué quiere decir judío?...
David Mordecai Euron -El tiempo a veces hace mal las cosas...
Erhard Goltzins -¿Quién es tu hermano?...
Herman Schultz -Qué más da morir mañana...
Ibn Al-Arrafat -¿Y si soy, quién soy?...
Jacobo Ripstein -Centinela
Saul Stern -Declinación
Segismundo Guri -No somos nada...

De "Poemas cotidianos" 1925
Absorbió
la llama
la estancia y mi yo.
* * *
Almendros en flor.
cielo azul.
¡Qué lindo traje mi amor!
* * *
Linda sonata.
Rubio fruto.
La brisa en tu pelo se amansa.
* * *
Por qué gustaré
tanto mirarte
¿dime mujer?
Por qué gustaré
tanto mimarte
¿dime mujer?
Por qué gustaré
tanto besarte
¿dime mujer?
Y preocupado por tantos porqués
He resuelto que lo mejor es:
mirarte,
mimarte,
besarte,
sin pensar porqué.
* * *
Se contonea y danza
en el lomo de mi libro
la llama.
* * *
Tu seno,
-guindas, rosas y armiño-
en mi mano pleno,
"eso no, eso no"
me miraste.
Tu cabeza en mi hombro,
¿has dormido?
¿has fingido?
De "Poemas cotidianos" 1925
"Talleres Omega, Barcelona 1925
De "Diario de Djelfa"1944 y 1970
Cuestión bizantina
La playa ¿es orilla
de la mar o de la tierra?
Conseja bizantina.
La orilla del bosque
¿es su límite o del llano borde?
¿Qué frontera separa
lo tuyo de lo mío?
¿Quién acota la vida?
¿Vives hoy o mañana?
Raíz, tallo, flor y fruto
¿dónde empiezan y acaban?
El mantillo
¿es orillo
del ramaje muerto,
del renuevo
o del retorcido
helecho nuevo?
Cuestión bizantina.
Importa la orilla,
dormir limpio en ella.
(No somos tú y yo,
sino el hilo impalpable
que va de tu presencia
a la mía.)
Límites y fronteras
se agostarán un día.
Sin orillo ni orilla
¿qué más da de quién sean
los cachones, la arena?
La playa es orilla
de la mar y de la tierra,
nunca frontera:
Nada separa,
Nada se para.
Palabra.
8-8-41
De "Diario de Djelfa" 2ª edición 1970
Editorial Joaquín Mortiz, S.A. México
Odio y amor
Uno es el odio y el amor
-Juan, Pedro, la tierra, el sol-
que lo otro, lo mío, es un pozo
mudo, ciego, manco, sordo,
a lo topo,
con su música interior
que ve sin ser visto,
habla sin ser oído,
anda sin ser sentido
y para quien todo es amor.
25-3-42
De "Diario de Djelfa" 2ª edición 1970
Editorial Joaquín Mortiz, S.A. México
Simún
Viento loco, tierra seca,
boca sedienta, sediento.
Mundo ciego, arena en el cielo.
Polvo, tormenta, tormento.
Vuela y entierra y aúlla
la arena de duna en duna.
Tierra que aterra y entierra
en cielo vuelto y revuelto.
2-4-42
De "Diario de Djelfa" 2ª edición 1970
Editorial Joaquín Mortiz, S.A. México
Verano
1
Igual que en amor,
lo que dieras, doy.
Después de haber dado
por nubes su nieve,
campo, espejo fiel,
por azul da verde.
Igual que en amor
lo que dieras, doy.
2
Julio dará su mies
al sol que más caliente,
voluptuosa miel
que al viento ondula y cede.
18-3-42
De "Diario de Djelfa" 2ª edición 1970
Editorial Joaquín Mortiz, S.A. México
Lamentos del Sinaí
Edición de Pascual Mas i Usó
Ed. Visor 2008
La obra consiste, al igual que Antología Traducida de 1965, en una recopilación de poemas creados
por falsos autores, es decir, heterónimos que selecciona y traduce Max Aub, y que tienen en común,
en este caso, su participación como soldados en la llamada Guerra de los Seis Días, que sucedió en el
Oriente Medio, entre el 5 y el 10 de junio de 1967.
Aquí está una pequeña selección:
Ali Fakum Nazzar
Nació en 1942, en Alejandría. No pude saber nada de él. Nadie se acordaba
o se alzaban de hombros. Hay personas que pasan así por el mundo; injustamente,
como es de razón. Murió el último día.
Dice el hombre: dulce
y sabe lo que es.
Dice el hombre: sal
y sabe lo que es.
Dice el hombre: verga
y sabe lo que es.
Dice el hombre: Dios
y sabe lo que es.
Pero dice muerte
y nadie lo sabe.
Y está detrás y delante.
Edición de Pascual Mas i Usó
Ed. Visor 2008
Anónimo
Mordehai Mendil Ha-Leví, enfermero durante la guerra y aun meses después, periodista,
me dio este texto. Vive en Jerusalén, trabaja ahora en un ministerio. Nunca quiso decirme nada
acerca del autor. Estos fragmentos estaban escritos en inglés en una hoja tamaño oficio,
doblado en cuatro sin que se pudiese saber dónde empezaban. Son, sin duda, esbozos para
un poema futuro, de ahí las repeticiones.
Destruiste mi casa
mas no lograrás
levantar la tuya
sobre sus cenizas,
esta ceniza es mía;
ceniza palestina
no es ni será judía
Cuando lo seas no será tampoco judía
¡Palestino, sin saberlo, judío!
Sin huelgo¹ lo decías
-¡ay, triste palestino!-
que, sin saberlo,
eras judío.
Cuando ceniza
seas, judío
no serás ceniza judía
sino palestina.
Me has vencido, mas no sabes por qué,
yo sí lo sé
y por qué ha sido.
Quedé con el cuidado,
abandonado.
¹ Huelgo. Aliento
Edición de Pascual Mas i Usó
Ed. Visor 2008
Anónimo hebreo
Evidentemente, porque estaba escrito en idioma clásico y perfectamente
caligrafiado. No sé más; me lo dieron en Genezaret.
¿Sabrá alguien qué quiere decir judío?
Ni tu ni yo...
-No es como ser francés, polaco o ruso;
Ser judío es como ser apátrida.
Ser judío es otra cosa.
Tampoco es como ser cristiano, ateo,
deísta o mahometano.
Ser judío tampoco es ser sabra¹
Ni tampoco tener un pasaporte israelí
Ser judío –ríe un sefardí- es la hostia
-a menos de ser ortodoxo
y vivir en Mea Shearim,²
haciendo el ridículo.
- Ser judío es ser hijo de Israel
y no creer en él.
-Ser judío es ser ateo
y rendir a Jehová culto
Ser judío es ser soldado a machamartillo
y pacifista al mismo tiempo.
Ser judío es ser blanco, amarillo y rojo.
-No sabe nadie qué es un judío;
ni nadie sabe en qué consiste serlo.
-Y, sin embargo, se es.
-Como se nace negro.
-Por regla de Dios.
-Por regla de dos.
-Por regla de tres.
-Pero nadie sabe lo que es.
(Porque los hay de todos colores, altos, bajos, tontos, listos,
imbéciles, inteligentes, socialistas, anarquistas, reaccionarios,
comunistas, ricos, pobres, feos, guapos, regulares, trabajadores,
gandules, dormilones, despiertos, valientes, cobardes,
repugnantes, cojos, mancos, bizcos, miopes, bien plantados,
rubios, morenos, cobrizos, alemanes, franceses, griegos,
turcos, españoles. Todos judíos.)
Pero nadie sabe en qué consiste serlo ni la circuncisión es una marca de fábrica.
-No somos nadie -dice la vieja- frente al ido.
Es cierto para los demás: nadie es nadie.
Sólo los judíos saben lo que son. Mas nadie sabe lo que es un judío.
¹ sabra: hijo de emigrantes nacidos en Israel. Figuradamente franco y generoso.
² Mea Shearim: barrio de Jerusalén en el que residen los judíos ultraortodoxos
llamados «haredim»: «temerosos de Dios».
Edición de Pascual Mas i Usó
Ed. Visor 2008
David Mordecai Euron
¿Cómo se llamaría en su juventud? No lo sé. Al llegar a Israel los judíos cambian nombres
y apellidos para no aparecer como Rosenthal, Weisman, Mayer, Meyer, Kohn, Suderman, etc.
Inventó poetas como aquel esclavo Abu Gosh. Tenía pocas ideas. Escribía en alemán y lo
traducía al hebreo. Murió un viernes, al no encontrar quién ni cómo llevarlo a un hospital,
en Jerusalén, el 27 de enero de 1967: Ya no era joven, creen que había nacido en Berlín.
No creo que muriera en acción aunque me dijeron que sí. Lo dudo, no de la autenticidad
de su poesía.
1
El tiempo, a veces, hace mal las cosas:
perdida, perdida, perdida
que sólo en mí moras.
Sólo a ti veía,
gacela: sólo a ti veías;
no me querías ver.
2
En el recuerdo sólo quedas tú,
historia, piedras, colores,
aguas y tierra...
Allí quedaste, yo me fui, aquí estoy
sin ti. Solo quedó la marca
de tus dedos en los míos,
meras huellas dactilares.
Sólo a ti veía,
gacela: sólo a ti veía;
no me quenas ver.
3
Nada te pedí
¿qué me podías dar que dar pudieras?
Nada me diste, sólo te miraba.
En mí te llevo, y tu labio inferior,
rosa judía, salidillo,
el rosa más oscuro, rosa amor
y a tus ojos profundos.
Sólo a ti veía
gacela: sólo a ti veía;
no me querías ver.
4
Nada tienes que ver conmigo y,
a pesar de ello, estás más cercana a mí
que mi pensamiento
en esta noche
que nos separa desde siempre
de todo y de todos.
Estoy solo en la oscuridad del día;
solo, contigo; tú lo sabes.
Sólo a ti veía,
gacela: sólo a ti veía;
no me quenas ver.
5
Tienes las piernas más perfectas
que cualquier hombre haya visto.
Si no lo sabes te lo digo.
Tienes la boca más perfecta
que cualquier hombre haya visto
si no lo sabes te lo digo:
¡Oh, tú, suave, suave, suave,...!
Sólo a ti veía,
gacela: sólo a ti veía;
no me querías ver.
Edición de Pascual Mas i Usó
Ed. Visor 2008
Erhard Goltzins
Alemán de hecho y derecho, peleó en las Brigadas Internacionales, en España,
internado en Francia, deportado a Alemania, fue liberado por el ejército soviético.
En 1949 emigró a Israel. Fue profesor de idiomas en Tel Aviv. Como traductor,
formó parte del Estado Mayor. A lo largo de su vida -es el escritor más viejo
de los que aquí aparecen-. Descifraba cables enemigos. Excelente jugador de ajedrez.
Hombre de gran cultura y numerosos defectos, deja una obra considerable acerca de
Herder¹.
La traducción me dio un trabajo -en balde- al intentar reproducir -infructuosamente-
las rimas internas.
¿Quién es tu hermano?
¿De qué te quejas?
¿Por qué tanto desesperado llanto?
Nietzsche tenía razón:
este es el siglo de los nacionalismos
este es el siglo vil de los mil ghettos,
del alemán, del checo,
del inglés, del francés,
del español sin olvidar el norteamericano,
del hombre en lo que tiene de peor.
¿Quién es tu hermano, hermano?
¿El comunista,
el católico,
el anarquista,
el mahometano?
¡Haz rayas en el polvo!
No dejará ni rastro de ello el viento.
¹ Johan von Herder: Filósofo y filólogo alemán defensor de la humanidad y de la
dignificación del hombre. Además de estudios sobre literaturas alemana, publicó
el libro "Estudios de la poesía hebraica".
Edición de Pascual Mas i Usó
Ed. Visor 2008
Herman Schultz
20 años, nacido en Berlín, llegado a Tel Aviv en 1952, con sus padres, tenderos
de ropa íntima de mujer; poco ortodoxos y de honradez dudosa. Infancia difícil,
inglés deficiente. Se hizo regañar no pocas veces por ello. Onanista por convicción.
Introvertido, como es natural.
¿Qué más me da morir mañana
que ahora? No voy a adelantar gran cosa
ni siquiera me agradecerán los árabes
que me convierta en cadáver.
Escribo en alemán.
El alemán es una lengua muerta
en Galilea.
Y aunque no fuera así
lo mismo da.
Ya vi que nada sirve para nada
y que puedo matar o trabajas
como cualquiera.
Qué más da.
No lo creí así al llegar
a esta tierra;
pero es igual a las demás.
Nada vale la pena.
No tiene ninguna importancia
que Jehová
destruya a su enemigo,
que dicen, es el mío.
Da lo mismo
que acabe él
que acabe yo.
Si Jehová es Jehová,
Alá es Alá.
Tendrán un gentleman agreement.
Edición de Pascual Mas i Usó
Ed. Visor 2008
Ibn Al-Arrafat
Nació en las laderas del monte Ararat, vivió desde muy joven en Jerusalén,
fue guardián del museo Rockefeller, donde sucedió días antes de morir a un
tío suyo, herido. Farfullaba el inglés y el francés. Murió en el jardín del museo,
el primer día.
Y si soy, ¿quién soy?
Nadie lo sabe. ¿Cantan las piedras
como si fuesen viento?
Creo que sí. No. No canta nadie.
Todo está oscuro.
Pero tengo hambre, Noemí.
Hambre de ti, pero hambre sin más,
hambre sola, roedora.
Comerte poco a poco,
empezando por los labios,
comerte poco a poco
continuando por la lengua,
comerte dormido, dormida.
Mas sólo estoy aquí para matar.
Edición de Pascual Mas i Usó
Ed. Visor 2008
Jacobo Ripstein
Nació en Esmirna, emigró niño con su tío, rabino famoso, en 1949. Cleptómano de profesión
y miedoso de condición principal, se pasó la juventud huyendo de calle en calle, de pueblo en
ciudad. Se alistó. No hizo mal papel: murió el cuarto día.
Centinela
Soy centinela:
espero la primera luz del día
para dar la orden de ataque.
De pronto creo posible,
hoy de que no salga el sol
y que la noche se vuelva
eternidad eterna.
¿Qué debo hacer?
dime, Javé.
Porque parece
que así va a suceder:
-Dime Javé, ¿qué debo hacer?
El tiempo está pasando en vano.
El horizonte no aparece.
-Dime, Abraham ¿qué debo hacer?
Ve, las estrellas brillan como nunca,
no nace el alba...
Y si gritara
¿y no me oyeran?
* * * * *
Miedo
Todo está llano
oscuro solitario
solo ¿dónde está el viento?
Allí. ¿Qué ruido...? Ninguno
y de pronto agudo
fino, fino, silbo un tiro
el viento murió de miedo.
Nadie.
¿Quién va? ¿Quién viene? ¿Quién sale?
¡Madre! ¡Llévame!
¡Nunca te conocí!
Por eso estoy aquí.
¡Madre oscura, noche clara
llévame a Tel-Aviv!
¿Qué vine a hacer aquí?
Me pesa como plomo
lo que perdí.
¡Qué leve el odio!
No sirve, quiero algo más profundo,
atroz, desconocido, machacándolo todo
en ti y reducirte a lodo.
¡Estoy perdido!
(en todos los sentidos).
* * * * *
Espejo
He aquí la muerte
que a nada se parece.
Parece, tú, perece.
Estoy frente a la muerte,
frente a frente en el frente.
¿La tuya? ¿La mía?
¿A qué se parece?
¿A la noche o al día?
¿Cómo es? ¿Qué color tiene?
¿Negra? ¿Por qué ha de serlo?
A lo mejor
es igual al desierto,
pero mayor.
Como la vida misma,
pero más grande.
Tal vez muerta de miedo
viéndose en un espejo,
como yo.
Edición de Pascual Mas i Usó
Ed. Visor 2008


Jerry Levisohn
Era un sabra¹ larguirucho, pálido, casi albino que cantaba con
una voz tan larga como él, bien impostada, no como su figura
que, a cada momento, parecía dispuesta a troncharse. Servía en
un restorán de los que tiene por buenos, en Jerusalén, para uso de
altos funcionarios con visitantes o diplomáticos suramericanos de
pocos quehaceres. Muy apreciado por su valor sin fallas saltó sobre
una mina ya cerca de Ismailía, el quinto día.
¹Sabra: hijo de emigrantes nacidos en Israel. Figuradamente franco y generoso.
Mi amigo ha muerto
con él entierran sus recuerdos.
Sus conocidos
se acordarán dél
pero nadie sabrá
lo quél¹ sabía.
Han desaparecido
él y sus circunstancias
y un poco de mí mismo.
Con él se va algo
que, solo él y yo sabíamos.
Mañana moriré
y ya nadie sabrá
nada de los que fue. (Cantando)
Nacemos
muertos.
Nadie puede decir:
mi amigo Jan fue así:
Dios no quiere testigos.
Crecen los árboles
para morir.
Crecen
y desaparecen.
¿Para qué, madre?
Nadie lo sabe,
¿necesita Dios testigos?
Creo que no,
mas, ¿para qué vivimos si no?
Ser testigos de Dios...
¿O Dios es otro?
Para qué?
¿Contra quien?
¹ sic
* * * * *
Canción de orgullo
Estoy de pie
frente al mar.
Al mar
en el que nos querían echar.
...Echar a la mar...
Estoy firme,
de pie,
en las manos un fusil.
Vigilando
un campo
donde están
apiñados
los que nos querían tirar
a la mar.
Pienso en ti,
que no sé
quien
eres.
El mar,
a mis pies,
muriendo
una y otra vez,
pronuncia
tu nombre.
Edición de Pascual Mas i Usó
Ed. Visor 2008
Saul Stern
Nació en el ghetto de Viena en 1943 y llegó tras largas peripecias, con su madre, a un kibbutz.
Estudió, en sus horas libres, música y pintura sin gran éxito. Publicó un libro de versos en 1965,
que no pasó desapercibido: Tierra y amores. Fue mecánico de fama. Murió el quinto día,
en los aledaños de Suez.
Declinación
Yo no mato a nadie,
tú no matas a nadie,
él no mata a nadie,
nosotros matamos a todos,
vosotros nos matáis
ellos se entrematan solos.
Nadie sabe por qué.
Escudriña el mar.
Espía el declinar
del sol.
Da cuenta de ti.
Sal a ver qué pasa.
Inquiere, examina, descubre,
mira a ver, atalaya.
Pide cuentas, pesquisa.
Descubre la fuente del mal.
¿qué sabes de tu vida?
¿Vuelve la verdad por su justicia?
Examina...
Nadie sabe por qué.
yo no mato a nadie
nosotros matamos a todos
ellos se entrematan solos
Nadie sabe por qué.
Edición de Pascual Mas i Usó
Ed. Visor 2008
Segismundo Guri
Hizo estudios religiosos desde su infancia en las escuelas ortodoxas más severas
del ghetto de Jerusalén. Pero no se ordenó rabino sino que se fue a vivir como
pordiosero en los arrabales de Tel-Aviv. Ignoro su edad pero no debía pasar de los
treinta años al morir el tercer día. En Mea Shearim dejó recuerdo de un asceta,
en los aledaños obreros de las ciudades teníase por chiflado. Me hablaron de él sin saber
a qué carta quedarse. Vestía harapos y barba de profeta. Ahora procuran recolectar
sus escritos. Ni verso ni prosa creo que tengan resonancia ninguna debido a su posición heterodoxa.
No somos nada
y no seremos nada.
No somos libres
no seremos nunca libres.
Sin patria seguiremos.
Somos la hez del mundo
y continuaremos siéndolo.
¡Lo sabemos, Señor, lo sabemos!
Y nada nos importa
porque Tú lo eres todo.
nada somos.
Tuyos, sólo.
* * * * *
Aquí naciste tú, palestino, ¿y qué?
¿Por eso es tuya la tierra?
¿Escojiste¹ a tus padres? Tampoco yo,
de acuerdo. Pero los míos tenían pasado.
Los tuyos, a la fuerza, también.
Pero comprende: hay hombres que nacen
de cualquier modo, desnudos, como tú;
y otros -como yo- que traen a cuestas
(no me preguntes por qué) una herencia.
Soy de esos. Tú de los otros. Confórmate:
soy más alto que tú.
¹ sic
Edición de Pascual Mas i Usó
Ed. Visor 2008


Nuestras Poesías

Los hombres nunca saben
cuánta dulzura
y cuánto quebradizo silencio
hay en una poesía...


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