Reseña biográfica


Poeta, crítica literaria y traductora francesa nacida en Nancy en 1947.
Al graduarse en Filosofía y Letras orientó su creación literaria hacia la poesía y el ensayo, cuya temática giró básicamente en torno al Holocausto del que fue víctima su familia. Trabajó en el Centro de Investigación Científica Francesa y formó parte del equipo de trabajo de la revista "Action Poètique".
Introdujo entre los lectores franceses a Paul Celan, traduciendo además a Rilke, Eliot y Nelly Sachs, entre otros.
Parte de su obra poética está contenida en "Poèmes d'été", "Éblouissements", "Poèmes d'Éblouissements en 29 femmes/une anthologie", "Grand jour", "Tout ange est terrible", "Passage", "Grand jour" y "Double".
Falleció en Paris el 23 de abril de 2009. ©

Poemas de Martine Broda:

Todos los poemas incluidos en este vínculo pertenecen al libro "Deslumbramientos" de Martine Broda,
publicado por la Editorial Linteo (Ourense) 2009 con la versión española del poeta Miguel Veyrat.

colocado ahí. más...
como un jardín de...
contra el ángel...
cuando el cuerpo ya vacío...
cuerpo depuesto en el campo...
despertar-fractura...
deudora aún entre humanos...
duelo duelo duelo pliego de hojas...
el instante...
en la mejilla la confesión relámpago...
espina...
estallando inmóvil. sin memoria ni...
estás gris, casi extenuada...
existencia...
existencia incendiada...
hachazo...
hay que caminar deslumbrado todavía...
la espera...
la imagen había cambiado ancha y desnuda...
la hermosa pradera. claros sudores...
la mano en la hoja del despertar...
latigazo silbante lila tumefacta...
le entrega los verbos que él conoce...
le gustaba...
me adhiero a ti...
mi hijo desconocido mira...
morir a lo largo de una mano. el odio...
nazco al pie de un lecho oscuro...
no hay duda. una mano...
sumergidas las ciudades de la memoria...
tras la muerte todo será suave...
colocado ahí. más
allá de ese límite más
allá.
ya no se sufre.
lo entrego a dispersión.
al olvido del mar.
cuerpo descosido de ti.
salado hasta el goce
desierto
* * * * *
como un jardín de
cristal. en el instante
que aúlla. sin comprender.
en la mano.
en torno a una cosa dulce
y carne.
el crimen (ojos de esmalte)
respira a los pies de una
silla.
* * * * *
contra el ángel
pensar en ello
no puedo
sin morir
de un destello de alegría
sin morir de alegría
al instante
momento de nacer
alta
fusión
* * * * *
cuando el cuerpo ya vacío
de haber llorado el día
de haber llorado la dicha
(gavilla de angustia)
de rastrojo aureolado
cruzamos
la mirada azul que hace gozar
* * * * *
cuerpo depuesto en el campo
agudo. ojos
alerta.
cerrados a fuego. albeando
al envés. abiertos: inundados de blancura.
* * * * *
despertar-fractura
con ángel sangrante:
en la decepción
el cuerpo gira deslumbrado boca en busca del azul
de la horrible dulzura de lo posible
* * * * *
deudora aún entre humanos.
a muchos años de ti la pala
empuñada por una mano afásica
no puedo sino en la furia
* * * * *
duelo duelo duelo pliego de hojas
horadado por el pensamiento.
* * * * *
el instante
o bien su
blancor
(un copo atraviesa el cielo)
en los pechos hierba
tibia
lo que morirá
estío
* * * * *
en la mejilla la confesión relámpago
un. punto fijado lejos de
quien retrocede
jugué a las tabas
un. cuerpo desmembrado.
de luz.
ligado por sintaxis -dolor. limo
del sueño que deposita
esa oscuridad a medida
que retrocede
* * * * *
espina
en mí
más clara
ya llego
dolor
horadado
olvido
clavado
de tierra
* * * * *
estallando inmóvil. sin memoria ni.
el gris encuentra
una historia. se esfuma
en el sueño de las piedras
con tal que se calle
abrumado de huesos blanqueados.
que sea yacente y pesado.
* * * * *
estás gris, casi extenuada,
tendida sobre el arenal, al lado del espectáculo del mundo
estás ciega y vista desde todas partes
resbalan lágrimas que no te pertenecen
* * * * *
existencia
pequeñita
descolorida
apenas leve
agitan tus hombros los sollozos
muñeca muerta entre pensamientos
recae la mano.
esparce rosas de ceniza
hasta dónde maniatada por la esperanza
una máquina de torturar el tiempo
* * * * *
existencia incendiada
deseando el incendio
la belleza hambrienta
incluso con su pesar
confirmación reclama
el árido viento sobre la alegoría
* * * * *
hachazo
al árbol desnudo
golpes
hasta el derribo
de tu morir en mi
por
abajo
* * * * *
hay que caminar deslumbrado todavía
dejar que arda el hambre su larga
súplica
o caer en el día
con una gris sonrisa.
* * * * *
la espera.
como para una ejecución.
quisiera que se realizase para renacer
* * * * *
la imagen había cambiado ancha y desnuda
había ingerido el poso
de los días
tiembla dolor congelado tiembla
riada de los cabellos blancos
con todas sus aguas muertas.
* * * * *
la hermosa pradera. claros sudores.
que el fragor de la sospecha aguza
* * * * *
la mano en la hoja del despertar
cierra un libro deslumbrante.
* * * * *
latigazo silbante lila tumefacta
del terrible jardín de la infancia
dedos envarados sobre la boca
del secreto
la mano ardida de transparencia
* * * * *
le entrega los verbos que él conoce
contra las telas ella grita nombre del deseo
dónde estás cosido a mi cuerpo
* * * * *
le gustaba
el infierno. el tiempo
saqueando el fondo del beso que se llama
traicionar. aquello que deseamos idéntico
a su mueca.
máquina de repetición
ciega y sorda.
* * * * *
me adhiero a ti.
el infierno que aúlla en los pliegues
trae de nuevo el gozo que horada
desprende de las ajadas ropas
un ser aligerado
de dolor
* * * * *
mi hijo desconocido mira
este hijo que he hecho. figurado hijo mío.
desdicha tragada con ceniza.
rostro hundido para recuperarlo todo.
muy lejos en la espera rostro de estío.
oh curva extraviada por la playa en verano. agua
corta. sentido.
* * * * *
morir a lo largo de una mano. el odio
a ras de suelo. el frío
de la casa. tan baja como ella.
agrietado despertar.
* * * * *
nazco al pie de un lecho oscuro
de la costilla de un ángel
una exposición
o bien una ejecución
desnuda al amor de su crimen
* * * * *
no hay duda. una mano
hendida de dolor.
ya ha subido
solamente hasta tocar. callado y aceptado.
surco de tierra viva
* * * * *
sumergidas las ciudades de la memoria
por un exceso de sueño
con gran esfuerzo remontas las aguas
el pálido sufrimiento cuya sed así tu apagas
jamás lo hubieses podido imaginar
vivir persiste y anuncia una débil y desnuda
voluntad frente a los ojos congelados del porvenir
* * * * *
tras la muerte todo será suave
como un párpado tras la muerte
ojo tiembla: pestañeo de la tormenta
un país detenido
resurge con las aguas
(a Jean Tortel ¹)
¹ Poeta y crítico (1904-1993) miembro de la resistencia francesa durante la ocupación nazi,
autor del notable ensayo “Le discours des yeux”.


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