Reseña biográfica


Seudónimo del escritor japonés Kobayashi Nobuyuki, nacido en Kashiwabara, antigua provincia japonesa de Shinano, en 1763.
Huérfano de madre desde muy pequeño, su infancia transcurrió en un medio hostil debido a problemas con su madrastra. A partir de los catorce años, apoyado por su padre, se radicó en Edo, actual Tokio, donde tuvo los primeros contactos con el haiku.
Inspirado en los poetas Mizoguchi Sogan y Norokuan Chikua, escribió los primeras poemas bajo los seudónimos de Kobayashi Ikyo o Nirokuan Kikumei.
En 1795, reconocido ya como excelente poeta, publicó su primer libro de poemas "Tabishui", adoptando Kobayashi Issa como su nombre poético definitivo.
Después de viajar por diferentes ciudades japonesas trabajando duramente para subsistir, se afincó en Kashiwabara, contrajo matrimonio en tres ocasiones, perdió a cuatro de sus hijos y finalmente murió en medio de la pobreza en el invierno del 1827. ©

Poemas de Kobayashi Issa:

Versiones de Tsutomu Takagi y Alberto Manzano
Voces
Primavera
Verano
Otoño
Invierno
Voces
Para el corazón
que no duda,
las blancas flores del ciruelo.
* * *
Las flores han caído:
ahora nuestras mentes
están tranquilas.
* * *
Mientras dormía profundamente,
muy fatigado,
la primavera tocaba a su fin.
* * *
El mendigo
tiene el cielo y la tierra
como ropa de verano.
* * *
Silencio:
una hoja se hunde
en el agua clara.
* * *
La noche es larga;
el sonido del agua
dice lo que pienso.
* * *
Escuchamos los insectos
y las voces humanas
con distintos oídos.
* * *
El año se va:
oculto mis canas
a mi padre.
Primavera
En cada puerta,
La primavera ha empezado
Con el barro en los zuecos.
* * *
La primavera ha llegado
Con toda sencillez:
Un ligero cielo amarillo.
* * *
Cuando envejecemos,
Incluso la duración del día
Es causa de lágrimas.
* * *
Click, clack,
El hombre se acerca en la niebla. -
¿Quién es?
* * *
También hoy, también hoy,
Viviendo en la niebla,
Una pequeña casa.
* * *
Un día de niebla y bruma:
Sin duda los Habitantes del Paraíso
Están aburridos y lánguidos.
* * *
¡Flores de cerezo en la noche!
Cómo ángeles
Descendiendo del cielo.
* * *
Después de que oscureciera
Quise cambiar
La manera cómo lo injerté.
* * *
Una hermosa cometa
Se alza desde
La barraca del mendigo.
* * *
La urraca
Se limpia sus patas lodosas
En las flores del ciruelo.
* * *
Pequeño gorrión,
Apártate, apártate del camino,
El señor Caballo se acerca.
* * *
Un exhausto gorrión
En medio
De un montón de niños.
* * *
Echar arroz también
Es un pecado:
Las gallinas se pelean entre ellas.
* * *
El cervato
Se quita de encima a la mariposa,
Y sigue durmiendo.
* * *
La mariposa revoloteaba
Como desesperada
De este mundo.
* * *
La mariposa voladora:
Yo me siento
Una criatura del polvo.
* * *
No parece
Muy ansioso por florecer,
Este ciruelo en la puerta.
* * *
Nosotros, seres humanos,
Retorciéndonos entre
Las flores que se abren.
* * *
¡Qué extraño,
Estar tan vivo
Bajo las flores del cerezo!
* * *
Flores esparciéndose :
El agua que queremos beber,
En la niebla, lejos.
En la caída de las flores,
No ven ningún Buda,
Ninguna Ley.
* * *
Bajo la luna y las flores
Cuarenta y nueve años
De infructuoso vagabundeo.
* * *
Simplemente confía:
¿No revolotean así
También los pétalos?
Verano
Pobre, pobre, sí, pobre,
La más pobre de las provincias,
Siente este frescor!
* * *
No tengo nada, -
¡Más que esta tranquilidad!
¡Este frescor!
* * *
Ha puesto al niño a dormir,
Y ahora lava la ropa;
La luna de verano.
* * *
Sólo su sonido, -
Pero era una noche
Con un chaparrón de verano.
* * *
Desnudo,
Sobre un caballo desnudo
Bajo la lluvia torrencial.
* * *
Mi pueblo natal,
Estrujado por los bambúes,
Bajo las lluvias de verano.
* * *
Sólo una pequeña cascada,
Pero su sonido
Refresca la noche.
* * *
El cambio de ropa;
Cuidado con la cabeza
En esa puerta!
* * *
El cambio de sirvientes;
Allí donde esté,
Las mismas flores del ciruelo.
* * *
El frescor de la noche,
Consciente de que la campana
¡Toca a muerte nuestras vidas.
* * *
El camino a Shinano;
Más alto y aún más alto
El canto de los plantadores de arroz.
* * *
A la sombra de un matorral,
Una mujer sola
Canta la canción de los plantadores.
* * *
Amamantando al niño en la cama,
La madre cuenta
Las mordeduras de las pulgas.
* * *
Mi cabaña es tan pequeña,
Pero, por favor, practicad vuestros saltos,
Pulgas mías!
* * *
Golpeando a la mosca,
Golpeo también
Una planta, en flor.
* * *
Todo está bien en el mundo;
Deja que otra mosca
Se pose en el arroz.
* * *
Un ser humano,
Una mosca,
En una espaciosa habitación.
* * *
"Hago Mi Aparición,
Yo, el Sapo,
Emerjo de Mi Matorral."
* * *
Esta mañana, un cielo rojo
Para ti, caracol :
¿Estás contento?
* * *
¿Cuándo llegó aquí,
Junto a mí,
Este caracol?
* * *
"La peonía era así de grande,"
Dice la niña,
Abriendo sus brazos.
* * *
Abriéndose paso entre la multitud,
Una amapola
En su mano.
Otoño
¿De quién es pues,
Hijos míos,
Esta roja, roja luna?
* * *
La brisa del otoño;
Se abren las flores escarlatas
Que la niña muerta quiso coger.
* * *
"No tendré nada más que ver
Con este sórdido mundo",
Y el rocío desaparece.
* * *
De las blancas gotas de rocío,
Aprende el camino
Hacia la Tierra Pura.
* * *
Visitando las tumbas:
El viejo perro
Va delante.
* * *
¡La gente, ya se sabe!
Pero ni siquiera los espantapájaros
Están rectos.
* * *
Saltamontes,
No hagas pedazos
Las perlas del brillante rocío.
* * *
El anciano perro
Parece impresionado por el canto
De las lombrices bajo tierra.
* * *
Los dondiegos;
En los rostros de los hombres
Hay defectos.
* * *
La débil planta,
Al fin,
Tiene una vacilante flor.
* * *
Una simple hoja de la paulonia
Ha caído lentamente,
Esta mañana.
* * *
Nísperos silvestres,
La madre come
La parte amarga.
* * *
¡Qué grande, qué hermosa,
la castaña
A la que no pude llegar!
* * *
El ciruelo de mi cabaña;
No pudo evitarlo,
Floreció.
Invierno
El anterior morador:
Sé muy bien
Todo el frío que pasó.
* * *
Al llegar a la puerta,
La campana del Templo Mii
Se queda helada.
* * *
Aún así, aún así,
Sumiso ante el Más Allá,
El fin de año.
* * *
La luna creciente
Está torcida y encorvada
Penetrante es el frío.
* * *
En la tempestad del invierno,
Alguien llama al masajista
En vano.
* * *
Sencillo y sincero,
El criado también
Barre la nieve de la puerta vecina.
* * *
Bajo la fría lluvia,
Por amor a los demás,
¡Ten Piedad Buda!
* * *
Este fuego de carbón;
Nuestros años decaen
Igual.
* * *
Música sagrada en la noche;
Hasta las hogueras
Caen revoloteando las hojas teñidas.
* * *
La gente es poca;
Una hoja cae aquí,
Cae allí.


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cuánta dulzura
y cuánto quebradizo silencio
hay en una poesía...


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