Reseña biográfica


Poeta, ensayista, diplomático y traductor griego nacido
en Esmirna, en 1900.
Heredó de su padre el gusto por la literatura, iniciando su carrera poética a la edad de catorce años.
Terminó estudios básicos en Atenas y cuando su familia se trasladó a Paris en 1918, estudió Derecho en La Sorbona. En 1925 regresó a Atenas cuando fue admitido en el servicio diplomático, iniciando desde entonces una larga carrera durante la cual ejerció cargos en Inglaterra y Albania. Durante la Segunda guerra mundial vivió en el exilio, y a su regreso en 1944, continuó representando su país hasta su retiro voluntario como embajador en el Reino Unido, en el año de 1962.
Obtuvo el premio Nobel de Literatura en 1963 y el doctorado Honoris Causa por las universidades de Cambridge, Oxford, Salonika y Princeton.
Falleció en 1971. ©

Poemas de Yorgos Seferis:
Anhelo
Balance
Caligrama
Desasosiego
Dieciséis hai-ku
En las grutas del mar...
Epigrama
Epitafio
Estrofa
Flores de la roca
La hoja del álamo
Rima
Anhelo
Sin color, sin cuerpo
este cariño que vaga
disperso, apiñado,
una y otra vez disperso,
palpita sin embargo
en el bocado de la manzana,
en la incisión del higo,
en una cereza grana,
en el grano de un racimo.
Tanta Afrodita difusa por el aire
dará sed y palidez
a una boca y a otra boca
sin color, sin cuerpo.
De "Poesía completa" Alianza Editorial, Madrid, 1986
Versión de Pedro Bádenas de la Peña
Balance
He viajado, me he cansado y escrito poco
pero pensé mucho en el regreso, cuarenta años.
El hombre en todas las edades es un niño:
la ternura y la brutalidad de la cuna;
a lo demás le pone límite la mar, como a la orilla,
a nuestro abrazo y al eco de nuestra voz.
1954 ?
De "Poesía completa" Alianza Editorial, Madrid, 1986
Versión de Pedro Bádenas de la Peña
Caligrama
Las pirámides
son los senos de la arena
donde mama el cielo
y esta palmera
es el falo del sol
hincado en la soledad absoluta
15-XI- 1942
De "Poesía completa" Alianza Editorial, Madrid, 1986
Versión de Pedro Bádenas de la Peña
Desasosiego
Por apagar su sed pugnaban tus labios
en busca del fresco prado regado del Eurotas
y tú a galope en pos de tu lebrel, no te alcanzaron
y de las puntas de tus senos destilaba el sudor.
Junio 1946 ?
De "Poesía completa" Alianza Editorial, Madrid, 1986
Versión de Pedro Bádenas de la Peña
Dieciséis hai-ku
Este instante...
Marco Aurelio
Vierte en el lago
sólo una gota de vino
y el sol se extinguirá.
* * *
Ni un solo trébol
de cuatro hojas en el campo,
¿quién falla de los tres?
* * *
Sillas vacías,
las estatuas volvieron
a otro museo.
* * *
¿Es la voz
de nuestros amigos muertos
o un fonógrafo?
* * *
Sus dedos
en el pañuelo verde mar,
míralos: corales.
* * *
La más grave
preocupación,
su busto en el espejo.
* * *
Volví a llevar
la fronda del árbol
y tú balabas.
* * *
En la noche, el viento
la distancia se ensancha
y flota el viento.
* * *
Joven Parca
Mujer desnuda
la granada que se ha abierto
estaba llena de estrellas.
* * *
Recojo ahora
una mariposa muerta
sin maquillaje.
* * *
Dónde reunir
los mil pedazos
de cada persona.
* * *
Trazo estéril
¿Qué le pasa al timón?
La barca describe círculos
y ni una sola gaviota.
* * *
Erinis enferma
No tiene ojos
la serpiente que sostenía
le devoran las manos.
* * *
Esta columna
tiene un agujero,
¿ves a Perséfone?
* * *
Se hunde el mundo
guárdate, te dejará
solo en el sol.
* * *
Estás escribiendo;
la tinta ha mermado
la mar crece.
De "Poesía completa" Alianza Editorial, Madrid, 1986
Versión de Pedro Bádenas de la Peña
En las grutas del mar...
En las grutas del mar
hay una sed, hay un amor,
hay un embeleso,
sustancias sólidas todo como las conchas
que puedes tenerlas en tu mano.
En las grutas del mar
te miraba a los ojos días enteros:
yo no te conocía ni tú me conocías.
De "Poesía completa" Alianza Editorial, Madrid, 1986
Versión de Pedro Bádenas de la Peña
Epigrama
Un borrón en el verde secante
un verso apagado sin final,
una pala de ventilador estival
que ha cortado el denso calor;
el ceñidor que se quedó en mis manos
cuando el deseo cruzó a la otra orilla
-esto es lo que puedo ofrecerte, Perséfone,
apiádate de mí y concédeme el sueño de una hora.
Octubre 1939
De "Poesía completa" Alianza Editorial, Madrid, 1986
Versión de Pedro Bádenas de la Peña
Epitafio
Los tizones en la niebla
eran rosas enraizadas en tu corazón,
la ceniza velaba tu rostro
cada mañana.
Desbrozando sombras de cipreses
te marchaste el otro verano.
De "Poesía completa" Alianza Editorial, Madrid, 1986
Versión de Pedro Bádenas de la Peña
Estrofa
Instante, venido de una mano
que tanto había amado,
me diste precioso alcance al oscurecer,
como una paloma negra.
Clareaba ante mí el camino,
vaho sutil de un sueño
en el ocaso de una sagrada cena...
Instante, grano de arena
solitario, tú que entero ocupaste
la trágica clepsidra
muda, como tras de haber visto a la Hidra
en el jardín del cielo.
De "Poesía completa" Alianza Editorial, Madrid, 1986
Versión de Pedro Bádenas de la Peña
Flores de la roca
Flores de la roca frente al verde mar,
vetas que me evocan otros amores,
bruñidas por la lentitud de la llovizna,
flores de la roca, semblantes
que llegaron cuando nadie hablaba y que me hablaron
cuando me dejaron tocarlas después del silencio
entre los pinos, las adelfas y los plátanos.
De "Poesía completa" Alianza Editorial, Madrid, 1986
Versión de Pedro Bádenas de la Peña
La hoja del álamo
Temblaba tanto que se la llevó el viento
temblaba tanto cómo no se la iba a llevar el viento
allá lejos
un mar
allá lejos
una isla al sol
y las manos aferradas a los remos
muriendo a la vista del puerto
y los ojos cerrados en anémonas marinas.
Temblaba tanto y tanto
la he buscado tanto y tanto
en la acequia de los eucaliptos
en primavera y en otoño
en todos los bosques desnudos
cuánto la he buscado, Dios mío.
De "Poesía completa" Alianza Editorial, Madrid, 1986
Versión de Pedro Bádenas de la Peña
Rima
Labios, guardianes de mi amor que iba extinguiéndose
manos, lazos de mi juventud que iba escapándose
tez de un rostro perdido en algún punto de la naturaleza
árboles... pájaros... caza...
Cuerpo, uva negra de sol ardiente
cuerpo, bajel de mi riqueza, ¿adónde vas?
Llegó la hora en que el crepúsculo se ahoga
y me gana el cansancio en pos de las tinieblas...
(Nuestra vida va mermando cada día.)
De "Poesía completa" Alianza Editorial, Madrid, 1986
Versión de Pedro Bádenas de la Peña


Nuestras Poesías

Los hombres nunca saben
cuánta dulzura
y cuánto quebradizo silencio
hay en una poesía...


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