Masaoka Shiki

Reseña biográfica


Poeta, novelista y crítico japonés cuyo nombre real fue Masaoka Tsunenori.
Nacido en Matsuyama en 1867, perteneció a una familia modesta de Samurais.
Empezó a escribir prosa y poesía desde muy joven, convirtiéndose en un firme partidario de la modernización de la poesía japonesa, introduciendo el término "tanka" para reemplazar los poemas "mora-waka".
Sufrió la mayor parte de su vida de tuberculosis, condición agravada cuando prestó servicios como corresponsal de guerra con el Ejército imperial japonés durante la primera guerra chino-japonesa.
Durante sus últimos días escribió numerosos poemas haiku y tankas. Falleció en Tokio en 1902. ©

Poemas de Masaoka Shiki:

Versiones de Tsutomu Takagi y Alberto Manzano
A campo traviesa
Primavera
Verano
Otoño
Invierno


A campo traviesa
Fue un sueño increíble,
dijeron
que me lo había inventado.
* * *
La gran mañana:
vientos de antaño
soplan a través de los pinos.
* * *
El día es largo;
mis ojos están cansados
de mirar al mar.
* * *
Cuando cae a tierra
la cometa
no tiene alma.
* * *
La alondra cantando
ondula
las nubes.
* * *
En la brisa de la mañana
se alzan las alondras
de todo corazón.
* * *
El caracol se arrastra
dos o tres pasos
y se acaba el día.
* * *
La mariposa,
ni siquiera cuando la persiguen
parece tener prisa.


Primavera
Siguiendo el río,
Ningún puente aparece;
¡Qué largo es el día!
* * *
El Gran Buda.
Durmiendo, durmiendo,
Todo el día de primavera.
* * *
En la arena de la playa.
Huellas de pasos:
Largo es el día de primavera.
* * *
Una noche de primavera;
¿Qué lee
El soltero?
* * *
Cruzando a una chica
Al otro lado del río;
La luna brumosa.
* * *
Olas de calor;
Los pétalos del ciruelo flotan
Hasta las piedras.
* * *
Las olas
Funden
El hielo del lago.
* * *
"Cuando miré atrás,
El hombre con el que me crucé
Se había perdido en la niebla.
* * *
Examinando
Tres mil haikus,
Dos nísperos.
* * *
Un día entero
Labrando el campo
En el mismo lugar.
* * *
Pájaros cantando,
Haciendo caer
Bayas rojas.
* * *
Gente que viene, gente que va
Sobre el páramo primaveral,
¿Para qué, me pregunto?


Verano
Una azada abandonada,
No se ve a nadie, -
¡El calor!
* * *
Nubes altas
Sobre un pantano seco
Donde mora una pitón.
* * *
El destello de un relámpago;
Entre los árboles del bosque,
Aparece el agua.
* * *
El río en verano;
Hay un puente,
Pero el caballo va por el agua.
* * *
Los ricos
Vienen a beber de esta agua clara,
Y osos.
* * *
Veinte mil personas
Sin casa;
La luna de verano.
* * *
La flaqueza del verano;
Mi vida salvada
En los huesos.
* * *
Quiero dormir;
Mata las moscas
Suavemente, por favor.
* * *
La luciérnaga,
Su brillo
Es frío en la mano.
* * *
La quietud:
Un martín pescador vuela
Sobre el lago de la montaña.
* * *
La blanca peonía;
Cuando salió la luna,
Se deshizo y cayó.
* * *
Sale lp luna,
Corre un viento por la hierba;
Un hototogisu canta.
* * *
Con qué rapidez el río Mogami
Se lleva
El verano.


Otoño
Aumenta el frío;
Ningún insecto
Se acerca a la lámpara.
* * *
Sopla el viento del otoño;
Estamos vivos y podemos mirarnos,
Tú y yo.
* * *
A la entrada del otoño,
Pintar plantas en flor,
Una tarea diaria.
* * *
Encontrar a alguien,
¡Qué espantosas
Las montañas de otoño!
* * *
Una aldea de pescadores;
Bailando bajo la luna
Al olor del pescado crudo.
* * *
Soledad;
Después de los fuegos artificiales,
Una estrella fugaz.
* * *
Moribundas,
Haciendo todo el ruido posible,
Las cigarras de otoño.
* * *
Las manzanas robadas
Que comí,
Me dieron dolor de estómago.
* * *
Pelando una pera,
Dulces gotas corren
Por el cuchillo.
* * *
Recuérdame
como alguien que amaba la poesía
Y los nísperos.


Invierno
Un niño menor de diez años
Va a ser entregado al templo:
¡Cruel frío!
* * *
La desolación del invierno;
Atravesando una pequeña aldea,
Ladra un perro.
* * *
El aire es frío;
Aplasto a la niña contra mí,
Es tan hermosa.
* * *
La primera nevada;
Al otro lado del mar,
¿Qué montañas son aquéllas?
* * *
Retiro invernal;
Hay algo que me gustaría preguntar
A Sakyamuni.
* * *
Crisantemos marchitos;
Calcetines secándose en la cerca;
Un día de sol.
* * *
Sin hacer nada
La babosa de mar ha vivido
Dieciocho mil años.

Nuestras Poesías

Los hombres nunca saben
cuánta dulzura
y cuánto quebradizo silencio
hay en una poesía...


Escucha tu poesia online