Reseña biográfica


Nació el17 de febrero de 1863, en San Petersburgo.
Fue poeta, cuentista, novelista, dramaturgo, teórico del simbolismo, crítico, pensador, publicista y traductor.
Su poesía se caracterizó por un "estilo gráfico y sencillo, por el vigor de la línea de la imagen y por una exactitud ambigua y transparente".
Fue profesor de matemáticas. En 1884 aparecieron sus primeros versos en la revista "Primavera". En 1905 publicó su novela más importante: "El duende". Desde entonces se convirtió en el escritor de moda de la intelectualidad rusa. Publicó dos novelas más, "Más dulce que el veneno" y "La leyenda creada".
Se retiró de su profesión en 1907 y desde entonces se dedicó de lleno a la literatura.
En sus últimos años vivió en total soledad. Después del suicidio de su esposa se aisló del mundo.
Murió en diciembre de 1927. ©

Poemas de Fedor Sologub:
Ahora regreso hacia el hombre...
Al corazón enfermo le gusta...
Ámame en mi locura...
Ariadna
Avisos clasificados
Cuando me es difícil vivir, doloroso respirar...
El camino ha sido largo y difícil...
El poeta borracho
En el espontáneo alboroto de la vida...
Entra en mí, no te alejes...
Me gusta mi silencio en el bosque...
No me gustan los encuentros...
No ser alguien, ser nada...
Pasarán nuestros días nuestra vida fugitiva...
Se oscurece el bosque en las riveras...
Sentado en la hierba de la orilla...
Tú vives pagana y locamente...
Yo creo, creo creo creo...
Ahora regreso hacia el hombre...
Ahora regreso hacia el hombre
Hacia sus esperanzas y quehaceres.
El alma no se romperá en dos,
Yo regresaré todo completo hacia el hombre.
Como aquel que ha lanzado su cuerpo al río
Y entrega su alma a las olas,
Así regreso hacia el hombre
Hacia sus esperanzas y quehaceres.
11 de julio de 1913
Versión de Jorge Bustamante García
Al corazón enfermo le gusta...
Al corazón enfermo le gusta
Censurar el orden de la vida.
Todo mi cuerpo desea burdamente
Ser atravesado por el sol,
La luna desdeña indiferente
La vela del altar,
Y todo está planeado para siempre
De una forma que yo nunca he querido
¿Quién me dio este cuerpo
Y con él tan poca fuerza?
¿Quién me dio esta sed infinita
Que toda la vida me atormenta?
¿Quién me dio la tierra, el agua,
El fuego, el firmamento,
pero olvidó darme libertad
Y me privó de los milagros?
En las heladas cenizas
Del ser abandonado
Con cuerpo y alma
Me abrumo sin sentido
11 de agosto de 1896
Nizhnyi Novgorod
Versión de Jorge Bustamante García

Ámame en mi locura...
Ámame en mi locura.
Nuestro camino es el mismo, igual que nuestra vida.
Mi locura está poblada de maná paradisíaco.
Ámame así en mi ardor.
Sólo sé siempre sencilla
Como las palabras de mis versos.
Quiero ver al amanecer
Tu cuerpo salpicado por gotas de rocío.
Ámame en mi voluptuosidad:
En mi flaqueza, e incluso en la demencia,
El amor siempre nos mostrará el camino cierto
Llenando nuestro paraíso de un calor sin límite.
Ámame a pesar de los rechazos.
Nuestro camino es el mismo, al igual que nuestra vida.
Yo abriré todos los palacios,
Y a tus pies arrojaré
Todos los cetros y coronas
La carga agotadora
Todo lo que los creadores pueden dar.
4 de mayo de 1921
Versión de Jorge Bustamante García

Ariadna
¿Dónde estás, Ariadna mía?
¿Dónde está tu ovillo mágico?
Yo me extravío en este laberinto
Y sin ti he desfallecido.
Mi antorcha se extingue
La angustia me aprisiona
Sólo recurro a la ayuda
De tu fuerza y sabiduría.
Aquí hay muchos senderos, pero no hay luz,
Y no se ve el camino.
Es terrible y difícil en el desierto
Ir al encuentro de la oscuridad.
Las sombras de las víctimas anticipadas
Están frente a mí.
Sus heridas se ven terriblemente abiertas
Y sus ojos arden tenebrosos.
¿Dónde estás, Ariadna mía?
¿En dónde tu hilo conductor?
Sólo él puede ayudarme
A abrir la puerta de este laberinto.
7 de noviembre de 1883
Versión de Jorge Bustamante García

Avisos clasificados
Se necesitan médicos y enfermeras.
Así anuncian los periódicos
Se necesitan sastres y modistas
¿Quién necesita poetas?
Dónde encontrar un aviso que diga:
"Invitamos poeta a domicilio
Porque se hizo intolerable
Explicarse en el lenguaje común.
Necesitamos palabras hermosas
Estamos dispuestos a entregar nuestras almas".
Deseo comprar finca.
Se necesitan vacas lecheras.
23 de febrero de 1916
Versión de Jorge Bustamante García

Cuando me es difícil vivir, doloroso respirar...
Cuando me es difícil vivir, doloroso respirar,
Me voy al desierto para soñar contigo,
Para contarle de ti al viento fugaz
Y adivinarte en las músicas del bosque.
Yo te llamaría -pero no sé llamar;
Yo enviaría por ti -pero no me atrevo;
Yo iría por ti -pero no sé el camino;
Y aun si la supiera temería, de todas formas, ir.
Voy solo por el frío sendero,
Ya olvidé lo terreno, sólo espero lo oculto,
La muerte me besa silenciosa
Y me lleva hacia ti, junto al otoño
3 de octubre de 1898
Versión de Jorge Bustamante García

El camino ha sido largo y difícil...
El camino ha sido largo y difícil.
Voy solo por un país desierto,
Pero aún así no me han faltado los placeres:
Sonrío, me entretengo,
Yo mismo me doy ánimos
Para no aburrirme en este viaje.
Son vastas mis comarcas
Mis brumas son espléndidas
La luna es luminosa
Y el viento libertino me canta
Sin palabras, en su lengua exuberante,
Acerca de las dichas de la vida
11 de agosto de 1896
Versión de Jorge Bustamante García

El poeta borracho
Debo vivir así con locura y desmesura,
Pasar los días escribiendo y las noches en la cantina.
Encontrar el alba silenciosa, melancólica e impetuosamente
Y escribir versos sobre la muerte y la tristeza.
Debo vivir así. Yo mismo he elegido
Quemar este barco-destino doloroso
Mientras doy alaridos en el timón. Di muerte al albedrío
Y ahogué en la desesperanza todos los deleites, todos.
7 de julio de 1914
Versión de Jorge Bustamante García

En el espontáneo alboroto de la vida...
En el espontáneo alboroto de la vida
Tener prisa, sin motivo, vanamente,
El alma triste se enfría
Y se consume en medio del cansancio.
Enciérrate en confines estrechos
Descansa en el trabajo obstinado
Y afila el pensamiento, cual saeta,
Y enciende con él tu propio fuego.
23 de mayo de 1920
Moscú
Versión de Jorge Bustamante García

Entra en mí, no te alejes...
Entra en mí, no te alejes,
Acompáñame al menos un instante
Juntos soñaremos en silencio
Mirando el dulce azul del Volga.
La delgada hoz de la luna
Rebana las nubecillas plateadas
Y el fulgor de las olas brillantes
Acaricia las doradas arenas.
Estoy sereno cuando estás conmigo
Si te vas me aflijo, me entristezco,
Me extravío sin fuerzas, me disperso,
Como el polvo lluvioso del camino
Y si el alma aún conserva sueños
Que florecen, a veces, en los versos
Es porque tú me los susurras
Con tus labios delgados y ligeros.
1 de julio de 1922
Versión de Jorge Bustamante García

Me gusta mi silencio en el bosque...
Me gusta mi silencio en el bosque
Y en la oscuridad de las noches
El balanceo tenue
De las ramas pensativas.
Me gusta el rocío nocturno
Extendido sobre los prados
Y la humedad de los campos
Cuando despunta el día.
Me gusta al amanecer
El fresco delicioso
Y el fuego tardío y pálido
De las hogueras de los pescadores.
Es entonces cuando el sosiego
Ya no me abandona
Y ya no me importan las angustias
Del día que pasó.
Callo dichoso
Ante la vastedad campestre
Y en una mirada estelar
Abarco todo el mundo.
La neblina me cubre
Mientras me entrego a mis sueños
Y bajo este espejismo mágico
Me extravío por los campos.
15de agosto de 1896
Versión de Jorge Bustamante García

No me gustan los encuentros...
No me gustan los encuentros
En mi camino.
Cuando viajo converso sólo
Con el viento.
El largo viaje
Es mejor sin compañía.
Cada mirada encontrada
Es como un cuchillo en el corazón.
7 de julio de 1922
En el camino de Kostroma.
Versión de Jorge Bustamante García
No ser alguien, ser nada...
No ser alguien, ser nada,
Ir hacia el gentío, soñar, mirar,
Con nadie compartir los sueños
y nada pretender.
24 de noviembre de 1894
Versión de Jorge Bustamante García

Pasarán nuestros días, nuestra vida fugitiva...
Pasarán nuestros días, nuestra vida fugitiva,
Como una ilusión breve, como una cadena de sueños efímeros
Quedarán, apenas, algunas palabras sabias
Y sólo por ellas nuestra vida estará justificada.
La copa colmada con los venenos de la tierra
De algún modo se desbordará en radiantes pedazos.
Se queman nuestros días, nuestra vida fugitiva
Como el incienso, como el humo de los sueños fugaces.
7 de diciembre de 1913
Versión de Jorge Bustamante García
Se oscurece el bosque en las riberas...
Se oscurece el bosque en las riberas.
Sentado solo en la canoa
Me dirijo por el río
Hacia una orilla incierta.
En el cielo la luna se ve transparente
Y en el río se levanta la neblina.
La luna clara resplandece
Y alguien canta en el bosque.
¡Oh, noche! ¡Noche irrepetible!
¡Eres una sombra que me calma!
¿Cómo podré sobrevivir a esta noche?
Ya no necesito la luz, tampoco el día.
29 de enero de 1898
Versión de Jorge Bustamante García

Sentado en la hierba de la orilla...
Sentado en la hierba de la orilla
Escucho el chapoteo nocturno de las aguas.
He caminado campos y pastizales
Y ahora me siento en la hierba de la orilla.
En el prado nublado
Centellean verdes resplandores.
Sentado en la hierba de la orilla
Escucho el chapoteo nocturno de las aguas.
5 de marzo de 1913
Versión de Jorge Bustamante García

Tú vives pagana y locamente...
Tú vives pagana y locamente.
La calle es accesible para todos:
La carcajada del pillo, el estruendo polvoriento,
La risa herrumbrosa de alguna prostituta borracha.
Pululan las amigas abyectas:
Maldad, porquería, depravación, miseria.
¿Cómo puede surgir en este ambiente
El sueño hermoso y lúcido?
¡Sin embargo, surge! ¡Siempre aparece!
La vida del pueblo es pletórica en motivos.
La ola misma levanta lo hermoso
Sobre la espuma turbia y triste.
18 de septiembre de 1913
Versión de Jorge Bustamante García

Yo creo, creo, creo, creo...
Yo creo, creo, creo, creo
En mí, en ti, en mi estrella.
No espero nada de la vida
Pero aún así creo, creo, creo.
Todo en la vida así lo mido
Y, con valentía, voy por el camino oscuro,
Yo creo, creo, creo, creo
En mí en ti en mi estrella.
7 de marzo de 1913
Jarkov - Ucrania
Versión de Jorge Bustamante García


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Los hombres nunca saben
cuánta dulzura
y cuánto quebradizo silencio
hay en una poesía...


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