Reseña biográfica


Poeta y psicólogo sueco nacido en Estocolmo en 1931.
Desde muy joven alternó el ejercicio profesional con la labor poética, publicando su primer libro en 1954 bajo el título
"17 poemas", por el cual fue reconocido como una de las figuras relevantes de las letras suecas.
Algunas de sus publicaciones de entonces, llevan los títulos de "El cielo a medio hacer" 1962, "Tañidos y Huellas" 1966, "Senderos" 1973, "La Plaza salvaje" 1983 y "Para vivos y muertos" 1989. A pesar de que en 1990 sufrió un ataque de apoplejía que le dejó serias limitaciones en el lenguaje y los movimientos, continuó escribiendo con gran éxito obras como "Visión de la memoria" 1993, "Góndola fúnebre" 1996,
"Haikus y otros poemas" 2001 y "El gran enigma" 2004.
Ha ganado los premios Bonnier de Poesía, el Premio Neustadt de Literatura, el premio Oevralids, el Petrach de Alemania, el galardón sueco del Foro Internacional de la Poesía, y en 2011 el premio Nobel de Literatura. ©

Poemas de Tomas Tranströmer:
De marzo del 79
Do mayor
El cielo a medio hacer
Elegía
Haikus
Kyrie
La roca del águila
Lamento
Las piedras
Llanura estival
Solsticio de invierno
Visión de la memoria
De marzo del 79
Cansado de todos los que llegan con palabras, palabras, pero no lenguaje,
parto hacia la isla cubierta de nieve.
Lo salvaje no tiene palabras.
¡Las páginas no escritas se ensanchan en todas direcciones!
Me encuentro con huellas de pezuñas de corzo en la nieve.
Lenguaje, pero no palabras.
Versión de Roberto Mascaró
De "La plaza salvaje" 1983
Nórdica Libros S.A. 2010
Do mayor
Cuando bajó a la calle luego del encuentro amoroso
remolineaba nieve en el aire.
El invierno llegó
mientras yacían juntos.
La noche lucía blanca.
Iba apurado por la alegría.
La ciudad toda se inclinaba.
La sonrisa de los que pasaban
-sonreían todos tras los cuellos subidos.
¡Todo era libre!
Y todas las interrogaciones empezaron a cantar la existencia de Dios.
Eso le pareció.
Liberada, una música
se deslizó a zancadas
por la vertiginosa nieve.
Todo en dirección al Do.
Una brújula trémula apuntando hacia el Do.
Una hora por encima del dolor.
¡Era fácil!
Sonreían todos tras los cuellos subidos.
Versión de Roberto Mascaró
De "El cielo a medio hacer" 1962
Nórdica Libros S.A. 2010
El cielo a medio hacer
El desaliento interrumpe su curso.
La angustia interrumpe su curso.
El buitre interrumpe su vuelo.
La luz tenaz se vuelca;
hasta los fantasmas se toman un trago.
Y nuestros cuadros se hacen visibles,
animales rojos de talleres de la Época Glaciar.
Todo empieza a girar.
Andamos al sol por centenares.
Cada persona es una puerta entreabierta
que lleva a una común habitación.
Bajo nosotros, la tierra infinita.
Brilla el agua entre árboles.
La laguna es una ventana a la tierra.
Versión de Roberto Mascaró
De "El cielo a medio hacer" 1962
Nórdica Libros S.A. 2010
Elegía
Abro la primera puerta.
Es una gran habitación soleada.
Un camión pasa por la calle
y hace vibrar la porcelana.
Abro la puerta número dos.
¡Amigos! Vosotros bebisteis la oscuridad
y os hicisteis visibles.
Puerta número tres. Una estrecha habitación de hotel.
Vistas a un callejón.
Un farol que reluce en el asfalto.
El hermoso residuo de las experiencias.
Versión de Roberto Mascaró
De "Senderos" 1973
Nórdica Libros S.A. 2010
Haikus
10
Sol de noviembre...
Mi sombra nada, enorme:
se hace espejismo.
* * *
11
Me ve la muerte:
problema de ajedrez.
Ya lo ha resuelto.

* * *
25
Zumba la lluvia.
Yo susurro un secreto
para entrar allí.
* * *
26
Escena de andén.
Qué extraña esta quietud:
la voz interna.
* * *
28
El silencio gris.
Pasa, azul, el gigante.
La brisa del mar.
Versión de Roberto Mascaró
De "29 Haikus y otros poemas" 2003
Nórdica Libros S.A. 2010
Kyrie
A veces, mi vida abría los ojos en la oscuridad.
Una sensación como de multitudes ciegas e inquietas,
que pasan por las calles camino de un milagro,
mientras yo, invisible, permanecía inmóvil.
Como el niño que se duerme con miedo
escuchando los pasos pesados del corazón.
Largo tiempo, hasta que la mañana pone sus rayos en la cerradura
y se abren las puertas de la oscuridad.
Versión de Roberto Mascaró
De "Secretos del camino" 1958
Nórdica Libros S.A. 2010
La roca del águila
Tras cristal de terrario
los reptiles
extrañamente inmóviles.
Cuelga una mujer ropa
en silencio.
La muerte es calma chicha.
En lo hondo de la tierra
se resbala mi alma
como un cometa, sorda.
Versión de Roberto Mascaró
De "29 Haikus y otros poemas" 2003
Nórdica Libros S.A. 2010
Lamento
Él dejó la pluma.
Quedó quieta en la mesa.
Quieta en el vacío.
Él dejó la pluma.
¡Demasiado lo que no se puede escribir ni callar!
Está paralizado por lo que sucede muy lejos
aunque la prodigiosa mochila late como un corazón.
Afuera, es el comienzo del verano.
Del verdor llegan silbos -¿personas o pájaros?
Y cerezos en flor que palmean los camiones que llegaron a casa.
Pasan semanas.
Se hace lentamente noche.
Las polillas en la ventana:
pequeños, pálidos telegramas del mundo.
Versión de Roberto Mascaró
De "El cielo a medio hacer" 1962
Nórdica Libros S.A. 2010
Las piedras
Oigo caer las piedras que arrojamos,
transparentes como cristal a través de los años. En el valle
vuela la confusión de los actos
del instante, vociferantes, de copa
en copa de los árboles, se callan
en un aire más tenue que el presente, se deslizan
como golondrinas desde una cima
a otra de las montañas, hasta
alcanzar las mesetas ulteriores,
junto a las fronteras del ser. Allí caen
todas nuestras acciones
claras como el cristal
no hacia otro fondo
que el de nosotros mismos.
Versión de Roberto Mascaró
De "17 poemas" 1954
Nórdica Libros S.A. 2010
Llanura estival
Uno ha visto tanto.
A uno la realidad lo ha consumido tanto:
pero al fin, ha llegado el verano:
un gran aeropuerto -el controlador baja
carga tras carga de gente
congelada del espacio.
La hierba y las flores: aquí aterrizamos.
La hierba tiene un jefe verde.
Yo me pongo a sus órdenes.
Versión de Roberto Mascaró
De "Tañidos y huellas" 1966
Nórdica Libros S.A. 2010
Solsticio de invierno
Mi ropa irradia
un resplandor azul.
Solsticio de invierno.
Tintineantes panderetas de hielo.
Cierro los ojos.
Hay un mundo sordo,
hay una grieta
por la que los muertos
traspasan la frontera.
Versión de Roberto Mascaró
De "Góndola fúnebre" 1996
Nórdica Libros S.A. 2010
Visión de la memoria
Una mañana de junio, demasiado temprano
para despertar, pero tarde para volver a dormirse.
Tengo que salir al verdor que está lleno
de recuerdos, y ellos me siguen con la mirada.
No se ven, se funden totalmente
con el fondo, camaleones perfectos.
Estoy a un paso de oírlos respirar
pero el canto del pájaro ensordece.
Versión de Roberto Mascaró
De "La plaza salvaje" 1983
Nórdica Libros S.A. 2010


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y cuánto quebradizo silencio
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