
Reseña biografica
Poeta, novelista y ensayista francés , nacido en Roma en 1880.
Hijo natural del príncipe italiano Francesco Flugi d'Aspermont, quien lo
abandonó desde muy pequeño, se trasladó con su madre a Mónaco
recibiendo allí la educación primaria.
A los diecinueve años se radicó en Paris donde inició una fulgurante carrera
literaria. Fue columnista en "Mercure de France" y en 1903
fundó "La revue inmoraliste". Amigo de importantes escritores y
pintores de la época, fue gran impulsor del cubismo y el surrealismo,
aportando obras célebres como "Caligramas", "Alcoholes"
y
"Zona" que influyeron notablemente en las generaciones
posteriores.
Obtuvo la nacionalidad francesa y se alistó como voluntario en la primera
guerra mundial. En 1916 fue herido de gravedad, falleciendo dos años más
tarde cuando aún no se recuperaba de sus heridas. ©
Poemas de Guillaume Apollinaire:
AviónCinco poemas a Lou
Cuarto poema secreto a Madelaine
El adiós
El bestiario o cortejo de Orfeo
El noviazgo
El puente Mirabeau
Escribo solo a las cambiantes luces...
FotografíaLa hoguera
La linda pelirroja
Las campanas
Las horas pasan lentamente...
Noche renana
Oh puertas de tu cuerpo...
Prisionero sin horizonte
Si yo muero allá lejos en el frente de
guerra...
Sombra
Tuve el valor de mirar hacia
atrás...
Un pájaro canta
Avión
Guillaume Apollinaire asume La defensa de la palabra «avión» empleada
por el precursor Ader (1897), pero que había sido olvidada en favor del
término culto: aeroplano. El uso le ha dado la razón.
¿Qué habéis hecho, franceses, con Ader el aéreo?
Una palabra era suya, ahora ya nada.
Aparejó los miembros de la ascesis,
en la lengua francesa entonces sin nombre,
y luego Ader se torna poeta y los llama avión.
Oh pueblo de París, vosotros, Marsella y Lyon;
todos vosotros, ríos y montañas francesas,
habitantes de ciudades y vosotros, gentes del campo...
el instrumento para volar se llama avión.
Dulce palabra que habría encantado a Villon;
los poetas venideros la pondrán en sus rimas.
No, tus alas, Ader, no eran anónimas
cuando llegó el gramático a dominarlas,
a fraguar una palabra erudita sin nada de aéreo
donde el pesado hiato y el asno que le acompaña (aeropl -ane)
componen una palabra larga, como un vocablo de Alemania.
Se requería el murmullo y la voz de Ariel
para denominar el instrumento que nos lleva al cielo.
El quejido de la brisa, un pájaro en el espacio,
y es una palabra francesa que pasa por nuestras bocas.
¡El avión! Que suba el avión por los aires,
que planee sobre los montes, que atraviese los mares
y aún más lejos se pierda.
Que trace en el éter un eterno surco,
pero guardémosle el nombre suave de avión,
pues de ese mágico mote sus cinco letras hábiles
tuvieron la fuerza de abrir los cielos móviles.
¿Qué habéis hecho, franceses, con Ader el aéreo?
Una palabra era suya, ahora ya nada.
(Extraído de un grupo de cinco poemas inéditos
publicados en el volumen
Apollinaire
,
Colección
«Les poétes d'aujourd'hui», Ed. Pierre Seghers).
Cinco poemas a Lou
Llegó el invierno y ya he vuelto a ver los brotes
En las higueras los cercados Amor nosotros vamos
Hacia la paz esta primavera de guerra en al que estamos
Estamos bien Aquí escucha el grito de los hombres
Un marino japonés se rasca el ojo izquierdo con el
pulgar del pie derecho
Por el camino del exilio vienen los hijos de reyes
Mi corazón gira alrededor de ti como un kolo donde
bailan jóvenes soldados serbios junto a una virgen
dormida
El infante rubio da caza a sus ladillas bajo la lluvia
Un belga que se ha internado en los Países Bajos lee un
periódico en el que
hablan de mí
En el dique una reina observa espantada el campo de
batalla
El enfermero cierra los ojos ante la horrible herida
El campanero ve caer el campanario como una pera
madura
El capitán ingles cuyo barco naufraga fuma su ultima
pipa de opio
Los hombres gritan Grito cara a la primavera de paz
que va a venir
Escucha el grito de los hombres
Pero yo grito cara a ti mi Lou eres mi paz mi primavera
Tu eres mi querida Lou la dicha que yo aguardo
Por ella nuestra dicha me preparo para la muerte
Por ella nuestra dicha sigo confiando en la vida
Por ella nuestra dicha luchan los ejércitos
Apuntamos utilizando un espejo sobre la infantería
diezmada
Los obuses pasan como estrellas fugaces
Los prisioneros van en tropas dolientes
Y mi corazón tan solo late por ti querida
Mi amor mi Lou mi arte y mi artillería
Versión de José Umaña
Cuarto poema secreto a
Madelaine
Mi boca tendrá ardores de averno,
mi boca será para ti un
infierno de dulzura,
los Angeles de mi boca reinarán en tu corazón,
mi boca será
crucificada
y tu boca será el madero horizontal de la cruz,
pero qué boca
será el madero vertical de esta cruz.
Oh boca vertical de mi amor,
los soldados de mi boca tomarán al
asalto tus entrañas,
los sacerdotes de mi boca incensarán tu belleza en su templo,
tu
cuerpo se agitará como una región durante un terremoto,
tus ojos entonces se cargarán
de todo el amor que se ha reunido
en las miradas de toda la humanidad desde que existe.
Amor
mío
mi boca será un ejército contra ti,
un ejército lleno de
desatinos,
que cambia lo mismo que un mago
sabe cambiar sus metamorfosis,
pues mi boca se dirige también a tu oído
y ante todo mi boca te
dirá amor,
desde lejos te lo murmura
y mil jerarquías angélicas
que te
preparan una paradisíaca dulzura en él se agitan,
y mi boca es también la Orden que te convierte en mi esclava,
y
me da tu boca Madeleine,
tu boca que beso Madeleine.
Versión de José Umaña
El adiós
Recogí esta brizna en la nieve
Recuerda aquel otoño
En breve
No nos veremos más
Yo muero
Olor del tiempo brizna leve
Recuerda siempre que te
espero
Versión de Andrés Holguín
El bestiario o cortejo de Orfeo
I. El dromedario
Teniendo cuatro dromedarios
Don Pedro de
Alfarubeira
Fue por el mundo y lo admiró.
Él hizo lo que hiciera
yo
Teniendo cuatro dromedarios.
2. La cabra del Tibet
Los pelos de esta cabra, y esos
Dorados, el embeleso
De Jasón, nada son al lado
De los que me han
enamorado.
3. La langosta
Es esta la esbelta langosta,
El alimento de
San Juan;
Ojalá mis versos, como ella,
De buenas gentes sea el
pan.
4. El delfín
Delfines, jugáis en el mar,
Pero las olas son
amargas.
¿A veces brota mi alegría?
La vida es siempre despiadada.
5. Elcangrejo
Incertidumbre, iremos lejos
y alegres, sin
volver jamás,
Así como van los cangrejos;
De para atrás... de para
atrás...
6. La carpa
En los estanques y en las charcas,
Cuánto tiempo
vivís, ¡áh carpas!
¿Acaso la muerte os olvida,
Peces de la
melancolía?
Versión de Otto de Greiff
El noviazgo
a Picasso
La primavera deja errar a los novios perjuros
y que las plumas azules que sacude el ciprés
donde anida el pájaro azul se agiten como hojas.
Una Madona al alba ha cogido las rosas silvestres
y mañana vendrá a por los alelíes
para poner en los nidos de palomas que destina
a ese palomo que al anochecer parecía el Paracleto.
En el limonarcillo se enamoraron
con el amor que amamos las últimas en llegar.
Los pueblos lejanos son como párpados
Y entre los limones están sus corazones suspendidos.
Versión de Claire Deloupy
El puente Mirabeau
El puente Mirabeau mira pasar el Sena
Mira
pasar nuestros amores.
Y recuerda al alma
serena
Que la alegría siempre viene tras de la pena
Viene la
noche suena la hora
Y los días se alejan
Y aquí me dejan
Frente a frente mirémonos-las manos enlazadas-
Mientras que pasan bajo el puente
De
nuestros brazos -fatigadas-
Las hondas silenciosas de nuestras dos
miradas
Viene la noche suena la hora
Y los días se alejan
Y aquí me dejan
El amor se nos fuga como esta agua corriente
El amor se nos va
Se va la vida lentamente
Cómo es de poderosa la esperanza naciente
Viene la noche suena la hora
Y los días se alejan
Y aquí me dejan
Huyen el lento día y la noche serena
Mas
nunca vuelven
Los tiempos que pasaron ni el
amor ni la pena
El puente Mirabeau mira pasar el Sena
Viene la noche suena la hora
y los días se alejan
y aquí me dejan
Versión de Andrés Holguín
Escribo solo a las cambiantes luces...
Escribo solo a las cambiantes luces
Que
arroja un leño ardiente
A veces se lamentan los obuses
Frecuentemente
Oigo el galope de un corcel que cruza
Por el campo lejano
El siniestro graznar de la lechuza
Sube al cielo mi mano
Traza estas líneas desoladamente
Adiós
mi corazón
Trazo el signo también místicamente
De la Gran Ilusión
Oh mi místico amor oh Lou la vida
Nos
dará el doble fuego
De la delectación nunca extinguida
Compartiremos luego
Un amor que será el único amor
Adiós mi
corazón
Enciende un astro místico su fuego
Tiene el color
Del ambiguo color de tu mirada
Que entre
las sombras arde
Siento una aguda herida renovada
Adiós. Es tarde
Versión de Andrés Holguín
Fotografía
Tu sonrisa me atrae como
Me atraería una flor
Fotografía tú eres el hongo oscuro
De la selva
Que es su belleza
Los blancos ahí están
Claro de luna
En un jardín pacífico
Lleno de aguas vivas y de jardineros endiablados
Fotografía tú eres el humo del ardor
Que es su belleza
Y hay en ti
Fotografía
Lánguidos tonos
Donde se oye
Una melopea
Fotografía tú eres la sombra
Del Sol
Que es su belleza.
Versión
de L. S.
La hoguera
A Paul-Napoléon Roinard
Tiré en el noble fuego
Que transporto y adoro
Vivas manos y mismo fuego
Ese Pasado esas cabezas de muertos
Llama hago lo que tú quieres
Ese galope repentino de las estrellas
No siendo más que en lo que se convertirá
Se mezcla con el macho relincho
De los centauros en sus acaballaderos
Y de los grandes lamentos vegetales
Dónde están esas cabezas que yo tenía
Dónde el Dios de mi juventud
El amor se ha vuelto malo
Que en la hoguera las llamas renazcan
Mi alma al sol se desnuda
En la llanura han crecido llamas
Nuestros corazones cuelgan de los limoneros
Las cabezas cortadas que me aclaman
Y los astros que han sangrado
No son sino cabezas de mujeres
El río prendido con alfileres sobre la ciudad
Te fija como una prenda
Partiendo del anfión dócil
Padeces todos los tonos encantadores
Que vuelven ágiles las piedras
Versión
de Claire Deloupy
La linda pelirroja
Estoy aquí delante de todos un hombre con sentido común
que conoce la
vida y de la muerte lo que un hombre puede conocer
probó los dolores
y los goces del amor
impuso algunas veces sus ideas
conoce varias
lenguas
y no ha viajado poco
vio la guerra en la infantería y la
artillería
herido en la cabeza trepanada bajo el cloroformo
perdió
sus mejores amigos en la espantosa lucha
sé de lo antiguo y de lo
nuevo lo que un hombre solitario
puede saber de esas cosas
y sin inquietarme hoy de esta guerra
entre nosotros y para vosotros amigos míos
juzgo esta larga querella
de la tradición y de la invención
del orden y de la aventura
Vosotros con la boca hecha a la imagen de la boca de Dios
boca
que es el orden mismo
sed indulgentes al compararnos
con los que
fueron la perfección y el orden
nosotros que siempre buscamos la
aventura
no somos enemigos
Al queremos daros vastos y extraños
dominios
donde el misterio germina para el que quiera cosecharlo
hay fuegos nuevos colores nunca vistos
mil fantasmas imponderables
para darles realidad
y explorar la bondad país enorme y silencioso
hay tiempo para desterrar
y tiempo para el regreso
piedad para
nosotros que combatimos siempre en las fronteras
de lo ilimitado y lo
porvenir
piedad para nuestros errores piedad para nuestros pecados
He aquí que viene el estío la estación violenta
y mi juventud ha
muerto como la primavera
oh sol es el tiempo de la razón ardiente y
espero
para seguir la forma noble y dulce
que adopta ella para que
pueda amarla
llega y me atrae como al hierro el imán
tiene el
aspecto encantador
de una adorable pelirroja
Sus cabellos son de oro se diría
un bello relámpago que nunca
acaba
o esas llamas que presumen
en las rosas te marchitas ya
Reíd reíd de mí
hombres de todas partes sobre todo gentes de aquí
porque hay tantas cosas que no me atrevo a decir
tantas cosas que no
me dejaríais decir
tened piedad de mí
Versión de José Umaña Bernal
Las campanas
Entre el rumor de las campanas,
bella gitana, amante y mía,
nos amamos perdidamente
y nadie, nadie, nos veía.
Olvidamos que las campanas,
asomadas al campanario,
nos vieron, ay, y noche y día
se lo
cuentan al vecindario.
Mañana Pedro y Catalina,
el panadero y su mujer,
Juan y
María Golondrina,
mi amiga Luz, mi prima Ester,
sonreirán, de cierta manera...
Yo no sabré dónde meterme...
Tú
estarás lejos... Lloraré...
Y hasta es posible que me muera...
Versión de Eduardo Carranza
Las horas pasan lentamente...
Las horas pasan lentamente
Como el desfile de un entierro
Llorarás
la hora en que lloras
Que huirá también rápidamente
Como pasan
todas las horas
Versión de Andrés Holguín
Noche renana
Colma mi vaso un vino como una llama trémulo
Escuchen la canción lenta de un barquero
Sobre siete mujeres vistas sobre la luna
Trenzándose su verde y larguísimo pelo
Canten de pié más alto mientras bailan la ronda
Que yo no escuche más cantar al barquero
Y pongan cerca mío a las muchachas rubias
De mirada inmóvil de trenzas recogidas
El Rin el Rin está ebrio donde viñas se miran
Todo el oro nocturno temblando ahí se refleja
En su agonía la voz canta siempre a estas hadas
De los verdes cabellos que hechizan al verano
Mi vaso se ha quebrado como una carcajada
Versión
de L.S.
Oh puertas de tu cuerpo...
Oh puertas de tu cuerpo
Son nueve y las he abierto todas
Oh
puertas de tu cuerpo
Son nueve y para mí se han vuelto a cerrar todas
En la primera puerta
La Clara Razón ha muerto
Era ¿te
acuerdas? el primer día en Niza
Tu ojo izquierdo así como una culebra
se desliza
Hasta mi corazón
Y que se vuelva a abrir de nuevo la
puerta de tu mirada izquierda
En la segunda puerta
Ha muerto toda mi fuerza
Era ¿te
acuerdas? en un albergue en Cagnes
Tu ojo derecho palpitaba como mi
corazón
Tus párpados latían como en la brisa laten las flores
Y
que se vuelva a abrir de nuevo la puerta de tu mirada derecha
En la tercera puerta
Escucha latir la aorta
Y todas mis
arterias hinchadas por tu sólo amor
Y que se vuelva a abrir de nuevo
la puerta de tu oído izquierdo
En la cuarta puerta
Me escoltan todas las primaveras
Y
aguzando el oído se escucha del bonito bosque
Subir esta canción de
amor y de los nidos
Tan triste para los soldados que están en la
guerra
Y que se vuelva a abrir de nuevo la puerta de tu oído derecho
En la quinta puerta
Es mi vida que te traigo
Era ¿te acuerdas?
en el tren que volvía de Grasse
Y en la sombra muy cerca muy bajito
Tu boca me decía
Palabras de condenación tan perversas y tan tiernas
Que pregunto a mi alma herida
Cómo pude oírlas sin morir
Oh
palabras tan dulces tan fuertes que cuando lo pienso me parece tocarlas
Y que se abra de nuevo la puerta de tu boca
En la sexta puerta
Tu gestación de putrefacción oh Guerra está
abortando
He aquí todas las primaveras con sus flores
He aquí las
catedrales con su incienso
He aquí tus axilas con su divino olor
Y
tus cartas perfumadas que huelo
Durante horas
Y que se vuelva a
abrir de nuevo la puerta del lado izquierdo de tu nariz
En la séptima puerta
Oh perfumes del pasado que la corriente de
aire se lleva
Los efluvios salinos daban a tus labios el sabor del
mar
Olor marino olor de amor bajo nuestras ventanas se moría el mar
Y el olor de los naranjos te envolvía de amor
Mientras en mis brazos
te acurrucabas
Quieta y callada
Y que se vuelva a abrir de nuevo
la puerta del lado derecho de tu nariz
En la octava puerta
Dos Angeles mofletudos cuidan de las rosas
temblorosas que soportan
El cielo exquisito de tu cintura elástica
Y heme aquí armado con un látigo hecho con rayos de luna
Los amores
coronados con jacinto llegan en tropel.
Y que se vuelva a abrir de
nuevo la puerta de tu alma
Con la novena puerta
Es preciso que salga el amor mismo
Vida
de mi vida
Me junto contigo para la eternidad
Y por el amor
perfecto y sin ira
Llegaremos a la pasión pura y perversa
Según lo
que queramos
A todo saber a todo ver a todo oír
Yo me renuncié en
el secreto profundo de tu amor
Oh puerta umbrosa oh puerta de coral
vivo
Entre dos columnas de perfección
Y que se vuelva a abrir de
nuevo la puerta que tus manos saben abrir tan bien
Versión de Claire Deloupy
Prisionero sin horizonte
Prisionero sin horizonte
Oigo los ruidos de la calle
Y veo sólo un cielo hostil
Y el blanco muro de mi cárcel
Huye la tarde en mi prisión
Una dulce lámpara arde
Estamos solos en mi celda
Bella luz razón adorable
Versión de Andrés Holguín
Si yo muero allá lejos en el frente de la guerra...
Si yo muero allá lejos en el frente de guerra
Tú llorarás un día oh
Lou mi gran amor
y después mi recuerdo se apagará en la tierra
Como un obús que estalla en el frente de guerra
Bello obús semejante
a la mimosa en flor
Más tarde este recuerdo que en el aire ha estallado
Cubrirá con
mi sangre la tierra toda entera
El valle el mar y el astro que pasa
como al lado
De Baratier los frutos de oro en primavera
Presencia en cada cosa olvidada y viviente
Yo encenderé el color
de tus senos rosados
Encenderé tus labios y tu cabello ardiente
Tú
no envejecerás y todo lo existente
Cobrará nueva vida sobre el
destino amado
La fuga ineluctable de mi sangre en el mundo
Dará un fulgor más
vivo al sol agonizante
Hará la flor más roja y hará el mar más
profundo
Un amor inaudito descenderá hasta el mundo
Y tendrá más
poder en tu cuerpo tu amante
Si al morir allá lejos mi recuerdo se olvida
Recuerda Lou en los
éxtasis más puros de tu vida
-En tus días de ardor y pasión amorosa-
Que mi sangre es la fuente de esta dicha futura
Y siendo la más bella
sé tú la más dichosa
Oh mi amor oh mi única oh mi inmensa locura!
Versión de Andrés Holguín
Sombra
De nuevo estáis aquí a mi lado
Recuerdos de mis compañeros muertos en la guerra
La oliva del tiempo
Recuerdos que no sois más que uno solo
Como cien pieles que no forman más que un manto
Como esos miles de heridas que no son más que un artículo de periódico
Apariencia impalpable y sombría que has apresado
La forma cambiante de mi sombra
Un indio al acecho durante la eternidad
Sombra te arrastras junto a mí
Pero ya no me oyes
No conocerás más los hermosos poemas que canto
mientras yo te oigo aún te veo
Destino
Sombra múltiple que el sol te guarde
A ti que me amas lo suficiente para no abandonarme nunca
Y que danzas al sol sin levantar polvo
Sombra tinta del sol
Escritura de mi vida
Arcón de penas
Un dios que se humilla
Versión
de L.S.
Tuve el valor de mirar hacia atrás...
Tuve el valor de mirar hacia atrás
Los cadáveres de mis días
Marcan mi camino y les voy llorando
Unos se pudren en las iglesias
italianas
O en pequeños bosques de limoneros
Que florecen y
fructifican
Al mismo tiempo y en todas las estaciones
Otros días
lloraron antes de morir en las tabernas
Donde ardientes ramos rodaban
Ante los ojos de una mulata que inventaba la poesia
Y las rosas de la
electricidad se abren aún
En el jardín de mi memoria
Versión de Claire Deloupy
Un pájaro canta
Canta un pájaro no sé dónde
Debe ser tu alma siempre en vela
Que
entre los soldados se esconde
Su canto me encanta y desvela
Escucha canta tiernamente
No sé desde qué rama canta
Mas noche
y día eternamente
Semana y domingo me encanta
Qué decir del pájaro que ama
Su transformación milagrosa
Del
alma que canta en la rama
De amor en cielo y cielo en rosa
Ave del soldado es amor
y es mi amor una hermosa niña
La rosa
es menos bella y por
Mí solo el pájaro azul trina
Ave azul como el corazón
Azul que entre mi pecho llora
Haz que
oiga tu dulce canción
La funesta ametralladora
Que restalla en la lejanía
Siembran astros con su canción?
Va
así la noche va así el día
Amor azul como mi corazón
Versión de Andrés Holguín