"El dulce escalofrío de ser
tacto y pared,
color y torbellino, gaviota de la espuma..."

"Dancer
Seated"
Auguste Rodin
Reseña biografica
Poeta,
traductor y ensayista español nacido en Villarino de los Aires,
Salamanca, en 1944.
Es una de las figuras sobresalientes de la nueva
poesia española.
Durante su estancia en Francia de 1966 a 1970,
siguió los cursos de Pierre Vilar, Roland Barthes y Lucien Goldmann
en la École Pratique des Hautes Études. Ha mantenido una gran actividad
dentro del periodismo cultural,
dirigiendo importantes publicaciones y programas en Radio Nacional
de España, Televisión española , Diario 16
y Editorial Ave del Paraíso.
Desarrolló una línea original
de poesia visual publicando varios libros en colaboración con
pintores y compositores.
Entre sus publicaciones, se cuentan además,
«Amor peninsular» en 1965, «Mortaja» y «Antologia salvaje» en 1970,
«Maniluvios» en 1972, «Visto y no visto» en 1993, «Razón de nadie»,
«Ardicia» y «Órganos dispersos» en 1994
y «Testículo de Anticristo» en 1995.
Falleció en Mayo de 2009. ©
De "En un paisaje abolido":
7. Círculo mamario
8. Afrodita
46. La desnudez
De "El desimaginario":
Alegremente
Alianza de orgullo
Dicen
¿Enmudecer?
Insensible a los celos
Jamás
Lengua de fuego
Maleficio condal
Sagrado don
Soberbia
Sólo se logra
Tatuaje
Un estertor
De "Acuarelas de nieve":
¡Ay de los que pasaron...
El dulce escalofrío...
En aquel solemne exilio...
Esta mancha...
Esta
música...
La noche...
La puerta...
Los azules...
No
pierda más...
Ojo dócil...
Paisaje
De "El
jardín de Damasco":
Al abrigo del viento...
En la laguna...
Entrad, entrad desnudos...
La sangre...
Mediodía del cuerpo...
Si has llegado...
De
"Ardicia":
1. En la noche risueña del
destierro...
2. Llora, porque
toda mirada...
3. Persistente, la rosa...
4. El sordo Dios: la
carcajada inmóvil...
5. Si la mano va y pierde la
cabeza...
Otros poemas:
Bethel
De corazón a corazón...
Doble filo
Manjar lento
Testamento
Tres y trino
Un dibujo de abril
para María Zambrano
Unidad
De "En un paisaje abolido":
7. Círculo mamario:
Acaso su único propósito era dar vueltas por la escarcha,
uniformado
de arlequín, voltando una esfera sonrosada.
En eso diferente de
nosotros, flacos, calientes y desengañados.
8.
Afrodita
ahí está, bajo un manzano,
abrazada por un celeste enjambre,
rocía
con tofana su pelambre,
tan pagana, y el himen ya entrecano.
Manos
arriba, la alabanza es dardo
-que abajo oscila cual balanza el nardo.
46. LA DESNUDEZ
no brilla en esa
carne, Fracastorio, sino que brilla
en nuestra irrestañable mirada.
De "El desimaginario":
Alegremente
embarulló el peligro con el deseo, con el exceso.
Doblez bisexual:
Por dentro, lancinante procesión; antruejo pajarero a flor de trono.
Innecesario,
otro estilo.
Alianza de orgullo
y de agua escrita con el tizón del escarmiento.
No hay más cera que
la que arde; ni poema encendido en la victoria.
Dicen
que el corazón es el freno de la quimera.
Todo secreto proporciona un
disfraz. Latir de indiferencia
nos predispone a la mentira.
Bajo
esa incertidumbre, contemplamos la huella del eclipse
lunar: lábil
azar, trastocado en dicha puntual y párvula.
¿Premio o castigo? Incorruptible privilegio, la duda.
Aunque
dicen también que el corazón es la espuela de la cordura.
Poco
importa el decir cuando no calla
a la larga...
¿Enmudecer?
Tampoco. El poeta reclama espuela y freno.
El desconsuelo es su
lenguaje; el vicio, su posada.
¡Que la mano congele esos tesoros!
Insensible a los cielos
-otro espacio, otra estrella-, toca
madera y llama.
Jamás
, en este
amante, la sazón del racionero comedido.
Escucha el acto -precipicio impuro- y no el retoque del prejuicio
noble.
Lengua de fuego
,
beso fatuo y mudo sobre la piel de la pardal
gramática. Lejano
siempre, el resplandor real del ya dorado y
reflexivo cuerpo. Y, pese
a ausencia y sinrazón, con mil amores
clavó allí los ojos; desde los
aires, supo ver (creerse) el epitafio de
un error durable.
Dispuso
en verso la febril ceniza que eyacularon la invención
y el vuelo.
Para mudar la voz en imprudencia gris -ripio solar
de su zozobra
suma.
Maleficio condal
:
pedir cuentas al juego de palabras (vida);
abandonarse a la pasión
(pecado) y, a la ventura, faltar contra el
orden (muerte).
Recomenzar hasta la aurora.
Y, al fin, quebrar la soberana argolla de
la marchita libertad.
Pues ¿qué lujuria sin mazmorra grana?
Sagrado don
,
lascivo despilfarro. La poesia ilumina lo estéril
(el suspiro).
De
esa quietud voluptuosa nace la gran sospecha gongorina:
sin
exageración no hay paisaje; sin laberinto no hay rigor;
sin lujo no
hay escritura.
El conde nos propone una salida, neutra y terrible a
un tiempo:
maldecir.
Soberbia
.
Necesidad. Capricho. Resistencia.
Hacerlo todo. Contarlo todo.
Cantarlo todo. Creerlo todo.
Precisión.
Nada esperar.
Sólo se logra
paz en pensamiento. Y, sin sobrar, nos basta.
Serenidad del
desterrado eterno.
Nudo final, cada caricia. Despedida sincera, cada
signo.
Sólo su ejemplo es hechicero en patria de siluetas uniformes.
Aquí no hay coba: la cuchilla sabe.
Tatuaje
El
semejante nos imanta. Afinidad condenada al reflejo, a la lectura.
Ése es el mal original.
Añadid prohibición a piedad tal y sólo
entonces amaréis su ofrenda.
Un estertor
superficial no basta.
Prever la hora y regresar, sumisamente, al
barco cuando más sopla el huracán,
aun irrisorio, empieza a ser más justo.
Pero la estafa criminal
redobla.
como venganza o saciedad, la epístola. Y no su clueco
contrincante, el himno.
De "Acuarelas de nieve":
¡Ay
de los que pasaron
confiados por esta cárcel navegable
y blanda!
-¿Me amas todavía?
-¿Y tú qué piensas?
Desmesurados, paralelos, lentos, dóciles y esquimales.
El dulce escalofrío
de ser tacto y pared, color y torbellino,
gaviota de la espuma, línea
erecta, oro y tizne a la vez.
En aquel solemne exilio
resplandecía su tenaz murmullo
casi lascivo.
Esta mancha
sonora
que fue música y nieve,
¿qué es?
Esta música
tibia
qué dibujo va a ser,
¿qué no es?
La noche
que
aquí yace vaticina otra isla más menguante.
El reino de la luna está
fundado sobre una esponja.
La puerta
empieza a devanar sus hilos.
Nadie saca la aguja del candado.
Los azules
desmienten el deseo dentro de las palabras
desechadas. Es más sensato
amar cuanto rechazas.
Ahora, cuando el asco ya llega a su destino.
No pierda más
quien ha perdido tanto: las plegarias irán,
Melancolía, allí donde
´l sol tace. Despinta el aire este rincón
sagrado con
mudable quietud. Y arden hierbas de amor
que no recuerdas.
Ojo dócil
, lo mismo
que la niebla del arcano final.
*
Humo de la mirada, crimen
cóncavo cuando el agua amanece.
Paisaje
, amor,
revolución...
Fantasmas y piratas en la costa, protegidos por cañas
palpitantes.
De "El jardín de Damasco":
Al abrigo del viento
sólo hay muerte
todo vuela viajero pez o
espada
nada decae brote o flor te engañas
el cuerpo cae pero dueño empero
de otro saber
caer caer
no reo
de alguna nube levadiza tala
escritura y razón
oh red
ondean esculturas
salta al cielo
para caer
caer en otro amor y pende
Angel del hilo del olvido que
al abrigo del viento sólo hay muerte
En la laguna
habita nuestro espíritu.
Dibuja:
aguas arriba, el humo;
aguas abajo, el fuego.
Tu sueño halla en el fondo la salida: el
eclipse total.
Entrad, entrad desnudos
en la última noche de la nieve
enemiga.
Dichoso
será aquel que se prolongue
y en medio de las llamas no se encienda.
entrad, entrad
cayendo como las dinastías.
La sangre
ofrece un nombre
a
lo siempre anterior.
Mediodía del cuerpo
transparente
deja el imán para el otoño dicho
penetra hasta el
cristal confía
en el asombro que atraviesa el aire
signo intocable
dilatado asilo
Si has llegado
hasta el trono, multiplica tu fe. Inmutable,
sé infiel al
escarmiento de la cera.
Aquí, en el altivo campo de las ofrendas, una mano despoja y
reconoce
las ardientes estrellas que florecen cuando toda
escritura se apaga.
Así es mi canto: ausencia.
De "Ardicia":
1
En la noche risueña del
destierro, libre ya de la ley y del instinto, un charco de agua clara
me detuvo. Mojo el dedo cordial trazando un círculo y su humedad al
paladar le encasca.
2
Llora, porque
toda mirada entraña error.
Mas los andrajos, horca, palio y cruz no
morián por este llanto. Mejor, fulgir
a solas y rezar en balde.
¿Como el topo? Así; dueño de la penumbra y de su
asfixia.
Hablando por hablar. A ciegas. Ojo del corazón, quema
el paisaje.
3
Persistente, la rosa.
Esclavos somos de raíz. Rosa hedionda, zozobra y
estupor de la
mordaz melancolía.
A la fosa nasal llama la Historia con sus
inciensos categóricos. Corre el
verso al runrrún del sacrificio, de mar a mar y seductor.
¡Musa
servil! Sobre tu altar, un huracán de esperma.
4
El sordo dios: la
carcajada inmóvil.
Murmullo de otra luz será tu fe. Aléjate de la
espresión forzada o del silencio amilanado.
Oye tan sólo la armonía neutra de lo indeciso e indomable. Deja abierta
la puerta más sumisa.
Esa ignorancia zumbará en tu oreja.
Fraternalmente.
5
Si la mano va y pierde la
cabeza y, en un doble ademán de supresión,
rompe la flecha y borra el
blanco, ciérrase luego sobre el gran reloj, sangra y se
ofrece al
vilipendio abyecto, nada esperes que iguale esta pasión, Teoría.
A
todo lo dás diles que bueno.
Otros poemas:
Bethel
Despertó Jacob de su sueño y dijo: "O
sea que Yaveh se halla en este lugar. Y
yo andaba sin saberlo." Luego, asustado
prosiguió: "¡Qué temible es este lugar!
¡Aquí está, sin duda, la casa de Dios; aquí
está la puerta del cielo" Al alba, Jacob se
levantó, tomó la piedra de la que había
hecho su cabezal y derramó aceite sobre ella.
Y llamó a aquel lugar Bethel...Allana, ortiga
,
el enemigo valle.
Murmullo solo de enlutado, ay, loro
ora que el
hoyo de aleluya estalle.
Halle el caudillo su final desdoro.
A un sofle
fust tot perdu:
cuando la orina de algún niño acalle
la parda
pompa de este pompo coro.Del arco corres
,
pues corrupta herida
veda la risa corroyendo el ceño
si hace
mudanza no letal tu brida
ayer cautiva por cautivo ensueño.
A un sofle
fust tot perdu:
Cuando la airada Babilaña pida
helechos, leches,
coliflor sin dueño.
El esqueleto volador
rabudo
robusto honor por sorda ausencia ha roto.
No pasarán. Pero
el solemne embudo
a cada larva le rapiña el voto.
A un sofle fust tot perdu:
Cuando los huesos del tapir que anudo
sean lascivia para terco choto.
Exhuma, oh templo
,
tu abultada espuma
al pocho día de plumaje grave,
y venza o coma
la esperanza suma
carcoma, roncha y cuajarón süave.
A un sofle fust tot perdu:
Cuando el pepino prominente asuma
rajar la crisma de la misma hoy nave.
Fulgores de basílicas
mayores
cierren -y cruz y raya- el desvarío.
Ruinas de mármol,
orinal de honores,
de tripas corazón y siga el lío.
A un sofle fust tot perdu:
Cuando la mano, sin decir ni pío,
tache la noche. (Coridón, no llores.)
De corazón a corazón...
yo no robé, no asesiné; fui niño
y en cambio me golpean y golpean
Gelman
de corazón a corazón
hirientes
aluvional la
carta y la alianza
voy a buscarte en roca compañera
deslizando los
naipes por la manga
los naipes por el pecho
los naipes por la casa
y aquel fuego de flechas sin manzanas
yo te diré
que no aguardo
feliz junto al estrago
de la tormenta patria
apasionadamente cruzaremos
la frontera de tierra maniatada
mientras prevés la hora bajo las catedrales
y te arrojas al músculo
porque te llamo en nombre del andamio
porque de acumularte mi memoria
repica
y aquí las decisiones
los versos apagados
narrar
calladamente el olor del destino
del pájaro maldito
de las llaves
sumisas
(ah el traidor rendimiento)
que descubren la cama
y
amigos siempre amigos
bebedores de muerte
que decimos a todos
venid venid venid
este es el llanto
cuánta desesperanza milenaria
al trenzar el cordón bajo la encina
mientras el beso a poco
la hoguera por mañanas
letanías vigentes
de joaquín
húmedas letanías
y decirte que adiós que hasta la tarde
pero con una duda
imperdonable
amada
por su sabor a no sé qué
sabido
en las dolidas calles
repletas de tristeza
repletas de
amargura
bofetones pacíficos
todo está caro
amor
por las esquinas
y ayer peor y qué
vendrá mañana
obligado silencio sempiterno
cerca del descubrir la
dentadura
la calavera en fiebre
por encima de tanto salmo al padre
nosotros no diremos el vocablo sufrido
como dice ramón
palabras
anchas
y para darme cuenta
para amarte sabiéndonos con miedo
del hachazo en la espalda
rompo todo naufragio
me levanto del
féretro
te tomo de la mano
rompo las prohibiciones ya previstas
o sea rompo todo
rompo a llorar a silenciar las cosas
el labio
solitario
por ti y por mí
por cuantos
renunciamos a hablar del
arcoiris
y desfilan amigos como félix
estimulando el grito
velozmente la red
enumerados
(mucho perdón os pido)
como quien
relatara
una fila de muertos entrañables
relatada por muertos
como tú y yo
como la noche misma
como abanicos muertos
pese al
miedo en la palma de la mano
el corazón la carta y la alianza
"Amor peninsular" 1965
Doble filo
La aurora
rumorosa al niño apenas
de la baraja destronado impide
palidecer por esas
manos llenas
del halo oval (ceniza ayer) y arenas
donde la
hora boreal divide
blanco de azul y vendaval de venas
al par que el
labio con su luz se mide:
-Tu
cicatriz, el tacto y la manera
de reflejar en la madera el corte
no dicen lo que dice, aunque cayera
este al oeste tras la pejiguera
de la doblez de ser mundana y norte,
una mirada - que la tuya, ay,
fuera
si el retrato quedárase en la corte.
-Pero queda por ver, al ver tan dura
señal de no trocar la vista en ojos,
pues no hay
durar de claridad segura,
qué chispas de esperanza
me asegura
dicha empedrada, mas jamás rastrojos,
cuando del humo la corriente oscura
ascienda en busca, a mi pesar, de
enojos.
quisiste comenzar de otra memoria
casi invisible tenedor así
así
(nada de nada)
muertos bajo la diestra del limón
cerróse
cual conviene el instrumento
que a todo vaticinio satisface gota a
gota
de otro pulpo de un casi
así empezaba aquel comienzo
entre aire y ceja por atajos remos
entre bandadas de caballos
y luego
de desposada iniquidad
otra hora otra espada
obediente al metal
a la alianza
otra
orilla mentida donde nunca
pero ahora quién da
pobre rodilla un
día
como alivio (me digo) como espejo
que no ve que no va
obediente al cristal
entre comienzo y fin sin lago
volveremos (me dices) a jugar
el lazo peligroso está
tendido
como fuera de ti
aprisionado en otro invierno
cortaremos el hilo de la aguja
apunta a ciegas el mortal testigo
tan diestramente al encumbrado
intento
nada quiere temer
no despertar salvo en el otro brazo
mas libre de rencor
el
recuerdo del pan
en soledad de decisión dorada
que nada ve y que va (más azúcar / más luz)
de no decir si el corazón cual río
temer quisiera
acaso preso de ese mismo empeño
partir quisieras
breve y probado
por el nudo del susto aún más cortable
mira cómo empeora la
esforzada ceguera aquí
en la farsa invencible y a deshora
las
viñas miraremos otras danzas
así quienes hacen racimos del apodo
coronada de tinta o de sospecha se hielan
pendientes de una sola
palabra trasquilada
de bronce o de cordero [afila los sentidos
la risa sustentada allí
cara a cara las viñas miraremos
unas y otras se hielan
quienes
concurren a la seña
pese a las lanas gimen
otra punta otra daga
afila las espuelas]
así quisiste comenzar a desbarrar
ni a
tiros y contra el blanco
contra el éxtasis sacado a concurso
contra las fuentes contra los senderos
y contra todo aquello que se
larga sin ruido
contra los trepadores envidiosos
contra la corte y
confección fisgando
contra los árboles que no se mueven
contra el silencio su vivito gemelo
contra los ácidos cristales coleantes
contra el chupete
contra las flores que miran al cielo
porque contemplan otras sombras fijas
la manera incruenta de
almidonar otro poema
quisimos convertir la vida en una descansada
porfía
quisimos fortalecer la imagen desde la barrera
quisimos
desmentir que las abubillas roncan además
quisimos elogiar el color
por los colmillos
quisimos asimismo cortar zas por lo insano
quisimos buscar agua en el parchís
queremos comprobar que el secreto
es la llave
pero la mesa estaba servida
pero la mesa estaba servida
pero
la mesa estaba servida
pero la mesa estaba servida
pero la mesa
estaba servida
pero la mesa estaba servida
aunque la mesa esté
servida
Y no
sabiendo jamás
lo que el doble filo es,
bese a la silla sus pies;
que no hay más
aquí que allí.
Manjar lento
Benditas sean las cosas que llegan siempre tarde
y no lo sienten
–perdidas ya de vista o bien batidas
o incluso blanquecinas al sol del tacto–;
su demora nos libra del sofoco
propio de cualquier logro puntual
engullido
sin pasar por el paladar ("¡a otra cosa!")
de la gratitud no rentable.
Testamento
la voz es
voz
hiciera
añicos las palabras redentoras
...la
quijada blandida,
la mueca de tu hermano,
la saliva secreta, la
agonía
capaz, de darte posesión primera,
última ya (oh cuerpo
ensangrentado),
herencia de este salmo, tierra ajena,
fuga para
siempre, libertad cautiva...
la voz es
voz
no existe
no existe
aroma nuevo
cerrad mis párpados
"Mortaja"
1970
Tres y trino
Para Sarah Gorby, acompañada
a la guitarra por Jean Bonal.
Tres vecinas en mi cama.
Tres. Tres. Tres.
Giro y giro
como un pez.
Tres vecinas. y otra vez.
Corrióseme la persiana.
Desperté.
¡Vana fue aquesta mañana
sin las tres!
Un dibujo de abril
para María Zambrano
Avant l'aurore, dans la forêt triangulare
Alfred Jarry
La
exactitud vivida de lo que contemplamos
en la blanca mirada del agua
no nos deja ser el destino
-pero nos da, sin levantar la mano,
la mansa sensación de ir acercándonos
al felino escondite de aquel encuentro:
Menos borroso que una hermandad,
ventana.
Y más anónimo que un lirio,
espejo
Un manantial, una hermandad republicana {alguien
tenía que decirlo), un lirio
-y la voz temblorosa
(«la poesia va contra la justicia»)
de la primera luz,
al despertar perdida
en la corazonada discontinua del bosque.
Unidad
Unidad, nos hemos salvado,
aunque fuera preciso creerse
en los brazos del sueño primero:
esas sombras que cruzan el Duero
para oírse gemir en la noche
de la otra orilla, al desnacer,
lo mismo:
¿Qué es esto que yo no he sido?